La Conmebol inauguró este jueves la Casa del Futbol en Moscú, a pocas horas para que empiece a rodar el balón en Rusia-2018, con un único objetivo: seguir construyendo su sueño de albergar el Mundial en 2030.

Argentina, Uruguay y Paraguay presentaron su candidatura frente a la icónica Catedral del Cristo Salvador, cerca de la Plaza Roja, con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y su homólogo de la Conmebol, Alejandro Domínguez, que se rodearon de una pléyade de ex estrellas del fútbol sudamericano.

"Es una emoción estar aquí, con estos trofeos que no son solamente la historia de Sudamérica sino la historia del fútbol mundial. Esta es la historia del mundo, del fútbol en el mundo. Esta es una emoción muy grande. Es fantástico", comentó Infantino en un perfecto español al lado de la Copa América, la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.

"La iniciativa de 2030 es una gran idea y creo que el mundo tiene que agradecer a Sudamérica en general por lo que hizo en el fútbol", añadió el máximo dirigente de la FIFA.

Bajo el lema "Conmebol cree en grande", Infantino y Domínguez se rodearon de leyendas como los argentinos Javier Zanetti y Oscar Ruggeri, el uruguayo Diego Forlán o el seleccionador de Chile, Reinaldo Rueda.

"Somos pasión. El fútbol sobrepasa todo. El fútbol nos une. Y vinimos hasta aquí porque queremos tener una casa que abra las puertas a todos y todas. Vinimos a Rusia porque queremos abrirnos, queremos acercarnos, queremos seguir trabajando de cerca con la FIFA, con otras confederaciones, con otras asociaciones miembro, queremos aprender", comentó Domínguez.

"Es un placer estar acá, siempre es un punto de encuentro para los países sudamericanos a pocas horas para el inicio de este Mundial. (La candidatura) sería para nosotros, como país, una gran satisfacción. Después de que lo organizamos en el 78 sería volver a organizar una competición como esta que haga crecer al país", apuntó de su lado Zanetti.

Lionel Messi y Luis Suárez emocionaron a los asistentes con algunas de sus acciones en un vídeo promocional bajo el lema "A 100 años del primer Mundial, la Copa vuelve adonde todo empezó".

En 1930, Uruguay se convirtió en el primer campeón en su propio suelo y el objetivo de la Conmebol es volver a acoger el evento un siglo después.

Fernando Marín, coordinador general de la candidatura, destacó "el legado" que espera dejar la organización del torneo, así como la pasión del fútbol sudamericano.

"Con el legado y pensando que vamos a tener que competir quizás con países más prósperos o más grandes pero que no sienten la pasión que sienten los nuestros", aseveró ante la atenta mirada de los argentinos Fernando Cavenaghi y Diego Milito, el colombiano Faryd Mondragón y el presidente electo de Paraguay Mario Abdo Benítez.