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China dibuja en su ruta a la Serie A
El mandatario chino, Xi Jinping, abre las puertas de su país al futbol italiano para tener partidos de primera división y entre selecciones nacionales. Queda aún pendiente la postura de la FIFA y la Confederación Asiática de Futbol. Ambos países buscan audiencia internacional e inversión extranjera en su balompié.

China e Italia buscan empatía en el deporte. La Serie A, es decir, la Primera División del futbol italiano, prepara planes para jugar un partido de la competición en China dentro de los esfuerzos de los dos países por cimentar los lazos económicos y culturales establecidos durante una visita de Estado del presidente Xi Jinping.
Ejecutivos de la Serie A y de la federación de futbol italiana llegaron a un acuerdo con ejecutivos de China Media Group, la principal cadena estatal, para organizar un partido en China “en los tres próximos años”.
Además, ambos equipos nacionales también jugarían partidos de exhibición en los dos países.
Al convertirse en el primer país del G7 que apoya el plan de la Nueva Ruta de la Seda de China, Italia ha puesto nerviosos a sus aliados de Europa y EU. El programa de inversiones pretende financiar y construir infraestructuras en más de 80 países de Eurasia, Oriente Medio y África. Washington y Bruselas temen que favorezca a compañías chinas, cree problemas de deuda para los estados receptores y sea utilizado para extender la influencia estratégica y militar de Pekín.
Xi Jinping, aficionado al futbol, ha revelado un plan de amplio espectro para transformar China en una potencia del deporte capaz de acoger y de ganar la Copa del mundo. Este plan dio pie a una oleada de gasto por 2,500 millones de dólares de empresas y magnates chinos, que se apresuraron a adquirir participaciones en clubes de futbol y en otros activos deportivos europeos. Ese boom se paralizó después de que Pekín lanzase una intervención en 2017 sobre las inversiones en el extranjero y las salidas de capital.
Bajo el acuerdo deportivo, la federación italiana ofrecerá ayuda a las empresas chinas que quieran invertir en clubes de la Serie A de Italia y proporcionará contenidos multimedia a los medios de comunicación chinos, además de ofrecer formación y otros intercambios de experiencia al futbol chino.
Los responsables de la apuesta por promover el futbol italiano en China han sido Gabriele Gravina, el presidente de la federación de futbol italiana, y Gaetano Miccichè y Luigi De Siervo de la Serie A, la principal Liga de futbol de Italia.
El plan para celebrar un partido de la Serie A en China aún podría sufrir contratiempos, ya que es probable que el acuerdo requiera la aprobación no sólo de las autoridades futbolísticas italianas y chinas, sino también de la Confederación Asiática de Futbol y de la FIFA, el organismo internacional que rige este deporte.
Ante la fuerte oposición de la FIFA, LaLiga española tuvo que aplazar sus planes para jugar un encuentro de la competición en Estados Unidos esta temporada, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, advirtió que “los partidos oficiales de Liga deben jugarse dentro del territorio de la respectiva asociación miembro”.
La Premier League inglesa propuso una iniciativa similar en 2008, pero abandonó la idea ante las feroces críticas de aficionados, políticos y comentaristas de los medios de comunicación.
Sin embargo, la Serie A y la federación de futbol italiana quieren explorar iniciativas que aumenten su audiencia internacional al tiempo que buscan inversión extranjera.
En enero, el partido de la Supercopa entre el campeón de la Liga italiana y el vencedor de la Coppa Italia se jugó en Yeda, en Arabia Saudí. En ocasiones anteriores, el partido se había celebrado en Pekín y en Shanghai.