Brasil ganó su grupo el viernes tras empatar sin goles con un Portugal en el que Cristiano Ronaldo sigue sin aparecer y quedó a la espera de que se defina la zona de España y Chile, para saber quién será su rival en la segunda ronda de la Copa Mundial.

El empate clasificó también a Portugal como segundo del Grupo G, en el que los brasileños cosecharon siete puntos y los portugueses cinco. Costa de Marfil, que buscaba un milagro, finalizó tercera con cuatro unidades tras doblegar 3-0 a Corea del Norte, que perdió sus tres partidos.

Por tratarse de un choque casi de trámite, Dunga le dio descanso a Robinho y tampoco jugaron en Brasil Kaká, suspendido, y Elano, lesionado. En su lugar entraron Julio Baptista, Dani Alves y Nilmar.

Brasil tuvo la iniciativa todo el encuentro. Sin embargo, hizo un fútbol lento que no sorprendió ni produjo muchas acciones de peligro. Portugal apostó al contragolpe, tropezando con una defensa firme y tampoco inquietó demasiado al arco contrario.

Maicon se hizo sentir con sus subidas por la derecha en el primer tiempo, pero con el correr de los minutos el lateral del Inter de Milan desistió de buscar el ataque y Brasil se quedó sin una de sus principales armas ofensivas.

Una escapada de Maicon generó la situación más clara de gol que tuvo Brasil, cuando su centro encontró a Nilmar solo frente a Eduardo. El portero alcanzó a manotear el balón, que rebotó en el travesaño y regresó al terreno.

Poco después Luis Fabiano cabeceó desviado otro centro de Maicon desde buena posición.

De allí en más, Brasil no volvió a inquietar el arco portugués hasta poco antes del silbato final, en que Eduardo desvió esforzadamente un disparo de Ramires que rebotó en un rival y casi termina adentro.

Cristiano Ronaldo cumplió otra actuación para el olvido. Apareció poco y no se complementó con sus compañeros. Ensayó tres tiros libres y algún remate con pelota en movimiento desde lejos, sin consecuencias.

Libró un duelo aparte con Lucio, a quien superó un par de veces en velocidad. Las jugadas no prosperaron, aunque una de esas acciones casi termina en gol. Lucio alcanzó a pellizcarle el balón, solo para mandarlo al centro del área, donde esperaba Raul Meireles. El portero Julio César alcanzó a tapar el remate cuando parecía que caía el arco brasileño.

Julio César respondió bien además ante un tiro de Simao, quien ingresó en el complemento.