Un lago cerca del cielo y el más salado del mundo sería escollo superable en Bolivia para el Rally Dakar Sudamérica y para favoritos, como el tetracampeón Cyril Despres.

Pero indígenas del lugar podrían convertirse en barrera infranqueable si cumplen con una amenaza de bloqueo a esa mítica carrera.

Puntos estratégicos del majestuoso salar de Uyuni están en peligro de ser bloqueados por indígenas de tierras altas de Bolivia, al paso de parte de la caravana de ese rally, que se iniciará el domingo en Rosario y finalizará el 18 de enero en Valparaíso, dos ciudades portuarias de Argentina y Chile.

Un pueblo originario boliviano (aimaras) haría la protesta ante la aparente falta de una licencia ambiental para que esa prueba pueda transitar por terrenos bolivianos, como el Uyuni, una especie de mar salado donde abundan los flamencos.

A ese bloqueo se les sumarían otros pueblos indígenas, en este caso por una controversia interna con un grupo afín al gobierno del presidente Evo Morales, con el que se disputan el liderazgo del sector.

El ministro de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, José Zamora, dijo que se está tramitando una licencia ambiental, mientras que por las dudas el gobierno anunció que enviará brigadas para vigilar los sitios por donde pase la carrera.

La protesta afectaría a las motos, cuya caravana la encabezarán el francés Despres (Yamaha) y su acérrimo enemigo en las rutas, el español Marc Coma (KTM), pero también a los cuadriciclos.