Alexia Putellas, capitana del Barcelona femenil, hizo historia al ganar la tercera edición del Balón de Oro femenino que entrega la revista France Football, 61 años después de que lo ganara Luis Suárez (1960), que era el único futbolista español que lo poseía.

La catalana de 27 años fue clave para que su equipo conquistara la Triple Corona: Copa de la Reina, la Primera Iberdrola y la Women's Champions League la temporada pasada, además de ser autora de 33 goles y 19 asistencias. Tras estos logros, Putellas sucede a la noruega Ada Hegerberg, quien ganó el reconocimiento en 2018, y a la icónica estadunidense Megan Rapinoe (2019).

Estoy emocionada, es un momento muy especial, por tener aquí a mis compañeras, con las que tanto he vivido. Gracias a ellas, a todas con las que he coincidido en mi carrera. Esto es un éxito colectivo y así lo siento”, dijo la española.

Putellas pertenece a una generación de futbolistas que cada vez es más rara, es decir, de aquellas que iniciaron jugando entre hombres a falta de competencias femeninas y más mujeres que lo practicaran, y que debutaron en el profesionalismo en condiciones precarias. Hoy Putellas observa un cambio en favor del crecimiento de la rama femenina en el deporte:

“Ha cambiado todo tanto. Es más, creo que ahora mismo los chicos se pasan muchas horas en los videojuegos y, por el momento actual de la sociedad, la mujer practica más deporte. En los parques veo más a niñas que a niños jugando al futbol”, explicó en entrevista para El País en abril.

La referente española espera que el futbol femenil continúe su rumbo hacia la profesionalización total y, más que eso, “me gustaría que vaya hacia la naturalidad. Que nadie se extrañe cuando una mujer diga que es futbolista”.

En España, encontrar transmisiones de los partidos femeninos aún es complicado, pero la futbolista señala que cada vez son más los hombres y mujeres aficionados del Barcelona que se interesan en asistir al estadio Johan Cruyff a apoyar a esta rama.

La capitana azulgrana no comenzó su carrera profesional en el Barcelona, aunque siempre se ha sentido de la cantera catalana. Junto con su padre, solía ir al Camp Nou y ahí empezó su admiración hacia los referentes de la institución, sin embargo, a los 12 años se quedó sin cabida por no haber una categoría de su edad, por lo que luego pasó al futbol base de Espanyol y se terminó consolidando con el Levante, donde firmó 15 goles en 34 partidos para, entonces sí, ser fichada por el Barça en 2012.

“Estoy segura que no seré la última jugadora del Barcelona en recibirlo. Esto es solo el principio, significa mucho para el futbol español”, declaró en conferencia de prensa tras ganar el Balón de Oro; cabe resaltar que la capitana del Barcelona estuvo nominada junto a sus compañeras, Jennifer Hermoso, Irene Pareces y Sandra Paños.

kg