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Transición a jornada de 40 horas enfrenta vacíos de información y retos de movilidad en México
Más de la mitad de la población ocupada trabaja entre 40 y 48 horas semanales; especialistas advierten que la transición también deberá considerar los tiempos de traslado y la reorganización laboral

La reducción de la jornada laboral comenzará en 2027 y llegará a 40 horas semanales en 2030.
El debate sobre la reforma para reducir la jornada laboral en México hacia el año 2027 abarca a 52.5% de la población ocupada que trabaja entre 40 y 48 horas semanales, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Sin embargo, un análisis de la firma Sales Boyoli advierte la necesidad de examinar la falta de desglose en esas cifras y la incidencia de los traslados cotidianos.
El socio de la firma, Jorge Sales Boyoli, expuso que la medición estadística vigente no detalla la cantidad de empleados que cumplen una jornada específica dentro de dicho intervalo.
"No podemos decir que 52.5% de los trabajadores serían directamente afectados por una reducción de la jornada, porque la encuesta no permite conocer cómo se distribuyen exactamente las horas dentro de ese rango. Lo que sí podemos observar es que más de la mitad de la población ocupada se encuentra dentro del rango de duración del trabajo en el que hoy se concentra buena parte de la discusión sobre la transición hacia las 40 horas", explicó Sales Boyoli.
A la par de las horas en la oficina o taller, el estudio integra la movilidad como un factor en la rutina diaria. Cifras oficiales señalan que 51.5% de la población ocupada invierte 30 minutos o menos en trasladarse, mientras que 19.8% destina entre 31 minutos y una hora para llegar a su puesto.
"El tiempo de traslado es una parte importante de la experiencia cotidiana del trabajo. Una persona puede tener una jornada determinada, pero dedicar además una cantidad considerable de tiempo para llegar y regresar de su centro laboral. Por eso, cualquier discusión sobre la reorganización del tiempo de trabajo también debería observar esta dimensión", afirmó el especialista.
Frente a los cambios legales previstos, la información estadística disponible servirá de referencia para revisar las condiciones operativas y la distribución del tiempo en los centros de trabajo.
"La transición hacia las 40 horas no sería un cambio marginal. Los datos disponibles muestran que más de la mitad de la población ocupada se encuentra actualmente dentro del rango de 40 a 48 horas semanales. La discusión, por tanto, debe considerar cómo se realizará esa transición, qué actividades presentan mayores retos y cómo se reorganizarán los tiempos de trabajo", concluyó Sales Boyoli.




