Buscar
Arte e Ideas

Lectura 3:00 min

¿Quién compró “El grito”?

Parecería que la edad de los enigmas ha pasado. Por eso, cuando suceden episodios como éste, todo el mundillo del arte se sacude.

main image

Hace una semana El grito , la obra emblemática de Edvard Munch, ésa en la que un hombre fantasmagórico da un alarido mientras a sus espaldas el cielo se deshace en una sinfonía de colores apocalípticos, fue subastada.

De El grito existen cuatro versiones, tres están en museos de Noruega (de donde era Munch). La cuarta, una obra hecha de pastel sobre cartón, fue puesta en subasta por Sotheby’s el 2 de mayo.

Según relatan varias fuentes, fue una de las subastas más emocionantes de la historia. La puja comenzó con 30 millones de dólares. Así como así: 30 milloncitos por un pedazo de cartón (glorioso pedazo de cartón, para que no digan que soy irrespetuosa). La disputa fue tornándose más acalorada. Cuarenta millones, 50 millones. Se retira este contendiente, aquel se recompone y ofrece unos cuantos millones más. La puja se estanca en los 80 millones. Justo cuando parecía que la obra se iba a casa de uno de los contendientes en la sala, por teléfono llega la oferta irrechazable: ¡107 millones! ¡107, señoras y señores! En total, El grito costó 119 millones de dólares, hay que sumarle la comisión de la casa de subastas. Nunca antes una obra vendida en una subasta había costado tanto dinero.

Con el dinero, el exdueño de esta versión de El grito piensa poner un complejo que honre la memoria de Much, con un nuevo museo y un centro ecológico (al parecer Munch fue un adelantado a su tiempo y las cuestiones ambientalistas le interesaban).

Todo muy redondo, muy bonito. Pero, por Dios, la historia no ha terminado. El misterio se come de curiosidad al mundo del arte: ¿Quién compró El grito ?

Parecería que la edad de los enigmas ha pasado, Por eso, cuando suceden episodios como éste, todo el mundillo del arte se sacude. ¿Habrá sido un jeque árabe? ¿Habrá sido un narco mexicano? ¿Un nuevo billonario de Europa Oriental? ¿Un desarrollador de software? ¿El dueño de Twitter? ¿Mark Zuckerberg? Ya imagino la oficina de Facebook, llena de semiadolescentes, decorada por El grito . ¿Bill Gates? Dicen los conocedores que, sobre todo, gasta en arte estadounidense. ¿Un comprador chino? Se sabe que los coleccionistas chinos se decantan por su arte contemporáneo propio, no por obras históricas europeas. ¿Quién compró El grito ? ¡Quién!

Hasta ahora, según Art Beast, las sospechas apuntan a un patronato de algunos de los museos más poderosos del mundo. El Museo Getty, el MoMA y el Museo de Arte Moderno de Dallas están entre varios probables culpables. Hasta ahora, ninguna ha dicho esta boca es mía. De Qatar también parece haber sospechosos. Hace un tiempo el Emirato Árabe compró Los jugadores de cartas de Cezanne en la impensable cantidad de 250 millones de dólares.

Hay una pista que apunta los museos estadounidenses. El pujante a nombre del misterioso comprador por teléfono es Charles Moffett, quien ha comprado a nombre de varios museos estadounidenses, especialmente, el poderoso MoMA de Nueva York.

El rumor dice que en días próximos la identidad del comprador de El grito será hecha pública. Fascinante, el mundo del arte vuelve a tener una gran historia que contar.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete