México.-Los elementos que conforman Claraboya , el libro perdido de José Saramago (Santarém, Portugal, 1922-Lanzarote, España, 2010) son su sensibilidad, personajes cercanos a él, como sus vecinos y sus tías, pero sobre todo, su capacidad de observación, señaló su pareja de vida, Pilar del Río.

Su también traductora presentó anoche, en esta ciudad, Claraboya , la novela que el Nobel de Literatura 1998 escribió a los 30 años de edad, ya casado y con una hija, y enterado de las necesidades para vivir, y que un editor rechazara . 60 años después, el manuscrito fue encontrado, publicado y traducido al español.

Durante la presentación pública en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica (FCE), Del Río se refirió al texto como una crítica a las conductas individuales de la sociedad, bajo un régimen de dictadura, en la que Saramago de desenvolvió durante los primeros años de su existencia.

Para charlar con ella asistió el historiador y narrador Jorge F. Hernández, autor de cuentos y ensayos por los que ha recibido varios reconocimientos. Este autor reflexionó en un dato curioso: En ‘Claraboya’, uno de los personajes se llama ‘Abel’, y su última novela se titula ‘Caín’, con lo que se cierra el círculo .

Antes de iniciar la charla en que la se evocaron datos biográficos relevantes de José Saramago, se transmitió un video en el que siete voces, entre ellas las de Pilar del Río y la escritora mexicana Angeles Mastretta, se refirieron afables a la trascendencia de Claraboya y lo que significó en la obra del Nobel Saramago.

A veces las editoriales son ingratas , dijo Jorge F. Hernández en su momento, y amplió su comentario al recordar que no han sido pocos los autores quienes, con verdaderas obras en las manos, son rechazados por editores debido a las causas más variadas. Por fortuna, el caso de Saramago tuvo un final feliz , completó.

Para el historiador, José Saramago anunció, a través de Claraboya , lo que sería con el paso del tiempo. A los 30 años auguraba una gran obra. En la claraboya de su alma supo que con ese libro ofrecía al mundo un adelanto de lo que más adelante sería como escritor, hasta llegar a tener la grandeza literaria que tuvo .

La sorpresa de la noche la dio Del Río, también presidenta de la Fundación José Saramago, quien mostró a los asistentes un cuaderno que perteneció al autor y en el que, de su puño y letra, realizó las anotaciones que poco a poco fueron dando forma y vida a Claraboya . Una reliquia que es un verdadero tesoro.

BVC