Para el 2018, el gasto neto total previsto para el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) anuncia la cantidad de 5 billones 236,375 millones 600, 000 pesos, esto corresponde al total de los ingresos aprobados en la misma Ley. En términos del artículo 17 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para el presente ejercicio fiscal se prevé un déficit presupuestario de 466, 684 millones 500,000. ¿Esto cómo le afecta a la ciencia y la cultura?

La lectura en la asignación de presupuestos, tanto para ciencia como para cultura, tiene distintas aristas a analizar, tal como lo decía Carlos Gutiérrez García, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, cuando se discutía la asignación de presupuesto para este año hay una redistribución, (hablando del programa para CTI) donde algunas instituciones ganan y otras pierden, en algunos sectores el recorte es mínimo y en otros les resulta a favor pero otras pierden cantidades importantes de donde dependen muchos programas .

Tal parece que este panorama se vuelve a presentar en el 2018, pues en el PPEF actual se plantea disminuir los recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en 4.7% respecto del gasto que le fue aprobado para el 2017, así, pasaría de 28, 300 millones de pesos a 26,900 millones en su gasto programable.

Aquí se habla del Ramo 38, que abarca los recursos del Conacyt y los 27 Centros Públicos de Investigación de la Red Conacyt, lo que podría afectar programas como becas de posgrado, Sistema Nacional de Investigadores, fortalecimiento a la infraestructura científica y apoyos para actividades científicas, tecnológicas y de innovación.

En cuanto al anexo 12, Programa de Ciencia, Tecnología e Innovación , la propuesta federal para el 2017 fue de 85, 833 millones, se trataría de un aumento de más de 4,000 millones, pues para este año se pretende un presupuesto de poco más de 90,826 millones, equivalente a 5.4 por ciento.

Aquí se integran proyectos como el Centro Nacional de Prevención de Desastres, la Agencia Espacial Mexicana, el Servicio Geológico Mexicano, el Centro de Enseñanza Técnico Industrial, distintos hospitales e institutos, entre otros temas que abarcan más de 100 proyectos y 17 dependencias involucradas.

Aun así, con este panorama, si el presupuesto no es cambiado por el Congreso, no se podrá llegar a la meta de 1% del Producto Interno Bruto (PIB) para ciencia, tecnología e innovación y quedara inconclusa la propuesta del gobierno de Enrique Peña Nieto, quedando como máximo alcanzado el .57% del PIB en el 2016.

Para el sector cultura (Ramo 48 tras la creación de la Secretaría en diciembre del 2015), para el 2018 se prevén 11,716 millones 173,982, esto representaría una reducción de 5.7% respecto al año pasado, a través del Congreso de la Unión cuando se otorgaron 12,428 millones de pesos.

Por otro lado, se establece la creación de programas presupuestarios como el Programa Nacional de Becas, Apoyos a la Cultura, Servicios de Educación Superior y Posgrado; Desarrollo Cultural, Protección y conservación del patrimonio cultura, Producción y transmisión de materiales educativos, entre otros que agregan presupuesto al rubro.

También habría que mencionar a los organismos desconcentrados como Radio Educación y el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Los descentralizados como INAH, INBA y el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, y las paraestatales como Canal 22, Estudios Churubusco, Educal, entre otros, algunos prácticamente conservaron el mismo presupuesto, pero presentan déficits anteriores.

El PPEF será revisado por los diputados y tienen hasta el 15 de noviembre para su aprobación.

nelly.toche@eleconomista.mx