“Soy un artista plástico chiapaneco, siempre estoy preocupado por visibilizar otras realidades y cuestionar”, son las palabras en las que el pintor Fabián Chairéz se define a sí mismo y el trabajo que realiza desde hace siete años.

Su cuadro “La Revolución” expuesto en el Palacio de Bellas Artes hasta el mes de febrero de 2020, muestra a Zapata, icono de la revolución mexicana, de una forma diferente a la convencional: usando zapatillas de revolver, montado en un caballo que mantiene una erección, con el torso desnudo en una pose sensual y divertida, cuya imagen causó una polémica que llegó a la violencia y expresiones de odio por parte de sus detractores.

En entrevista con El Economista, el artista aseguró que su compromiso es con quienes buscan figuras y espacios en donde puedan existir masculinidades distintas que han sido invisibilizadas por la norma y la concepción del macho mexicano.

—¿Qué piensas de las reacciones que ha generado tu cuadro “La Revolución” en la exposición de Bellas Artes “Emiliano. Zapata después de Zapata”?

Estoy bastante sorprendido de todo lo que se  ha generado. Por supuesto que condeno los actos violentos que se suscitaron creo que es un atentado contra la libertad de expresión. Respeto las interpretaciones que otras personas han hecho de la pieza, y me siento muy apoyado por las instituciones tanto de gobierno y culturales, estamos esperando que todo avance bien.

—¿Qué piensas del convenio al que llegó la Secretaría de Cultura y la familia Zapata de poner una cédula en la que queda en manifiesto su desacuerdo con esta obra?

Pues hay 140 representaciones más, no estoy de acuerdo con la parte de que va haber una explicación solo en mi pieza. No estoy de acuerdo que tenga esto porque hay otras 140 representaciones más, algunas de ellas varían de la imagen (del héroe) y eso pone en evidencia que es por interpretaciones particulares que están fundadas en prejuicios negativos.

—¿Estos acontecimientos como los integras en tu carrera?

Lo que puedo sacar de todo esto es que pone en la mesa muchos temas como la libertad de expresión, de creación, los espacios plurales y abre la discusión a otros temas como las otras masculinidades, y me quedo con esa parte: que estamos volteando a ver temas que creíamos resueltos como la homofobia, la misoginia, el machismo; no resueltos pero ya trabajados, pero esto evidencia que hay todavía muchas cosas por hacer.

—¿Crees que debido a las manifestaciones la valuación del cuadro es mayor?

Ahora justo son mis intereses otros, abogar por la libertad de expresión y que tenga una solución en la que todos los puntos queden tranquilos, entonces créeme que no es algo en lo que esté pensando, claro que hay más gente interesada, pero por ahora estoy poniendo mi atención en solucionar, en trabajar, yo creo que eso lo veremos en un par de semanas y meses.

—¿Qué es lo que te motivó para crear esta pieza?

Hacían falta representaciones de otros tipos de masculinidades, no sólo la hegemónica del hombre agresivo, musculoso, generalmente blanco. Hace falta llevar de una forma positiva otro tipo de cuerpos, representaciones de cuerpos a los que no estamos acostumbrados, para esto también contrapongo la imagen del charro, la imagen del charro también ha sido ligada a la revolución porque muchos de sus participantes vestían esta indumentaria de sombrero, revolver y andaban a caballo. También es una forma de contrastar la imagen que tenemos del macho mexicano, que la vimos muchas veces repetida en el cine, en los medios visuales que justo estaba inspirada en la imagen del charro y la revolución y que fue la que generó esta imagen del mexicano, y yo como mexicano estoy dándole un giro a esta imagen que está muy metida en el imaginario nacional.

—¿Seguirá con esta temática tu trabajo de ahora en adelante?

¡Sí! Yo ya llevo alrededor de 7 años trabajando este tema, estos acontecimientos no va a cambiar nada de eso, yo voy a seguir planteando mis mismos puntos, seguiré cuestionando y proponiendo, necesitamos otros espacios donde existir, crear otras imágenes donde existir y eso es importante porque hace falta eso, estamos permeados de algunas imágenes en donde el promedio de los mexicanos no se ve reflejado. Ya lo hablaba Tenoch Huerta con el racismo en el cine y los medios de comunicación, hay muchas luchas a las que debemos prestar atención, esta es una de ellas, por la libertad de expresión y en contra de las manifestaciones de odio, pero también está la de las feministas, y la del racismo; porque vivimos en un país misógino, machista, homófobo, racista y clasista.

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