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Las cartas de Frida más allá del panfleto y lo común
La ópera de toilette tiene como eje la correspondencia entre la pintora y Diego Rivera, un espectáculo, no exactamente una ópera, interesante y creativo que vale la pena ver.

En estos días, el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario está presentando el espectáculo Las cartas de Frida de Marcela Rodríguez, que se promueve como ópera de toilette y que tiene como eje la correspondencia entre la pintora y el artista Diego Rivera, su pareja y maltratador oficial. Un espectáculo operístico que se viene a sumar a la larga lista de libros, dramas, ropa, souvenirs y hasta muñequitas fridas, cuya puesta en escena corre a cargo de Jesusa Rodríguez y Clarissa Malheiros.
Lo primero que uno piensa al oír de una ópera basada en Frida es que dado el personaje tan manoseado se trata de más de lo mismo. No obstante, la función de estreno, el sábado 25 de mayo, fue una grata sorpresa puesto que logró cuajar un enfoque nuevo, merecedor de nutridos aplausos.
La puesta se despliega al margen del panfleto político o feminista y se desarrolla como un drama bien dirigido con ritmo y gracia por Christian Gohmer. La obra tiene una duración de 60 minutos, tiempo que se pasa volando por lo bien hecho del montaje, que sustituye con creatividad lo precario del presupuesto.
QUEHACER METICULOSO
En la puesta descubrimos a una cantante-actriz, Catalina Pereda, quien conecta de inmediato con el público y cuyo trabajo actoral nos hace sentir y creer que realmente estamos ante Frida Kahlo; mujer que sufre, maldice, pero que también canta y hasta tiene momentos de aguda picardía.
Asimismo, Catalina Pereda es dueña de una voz oscura, agradable, de ricos matices; voz que se despliega por el escenario con potencia. Catalina, quien se presenta como soprano, en realidad posee una tesitura que tiende a ser de mezzosoprano.
Desempeña bien su papel en lo vocal, aunque la música de Marcela no le ayuda, entre otras cosas, porque no fue creada para el lucimiento de la cantante. No está por de más decir que Catalina es una mujer atractiva, con personalidad y carisma. Si algún defecto tuvo su actuación fue no haber podido controlar los nervios en los primeros minutos de la obra; se notaba tensión en su voz.
Cabe destacar que el trabajo de Marcela Rodríguez es un quehacer meticuloso, de buena manufactura musical; que dialoga, ilustra, enfatiza, y que acompaña el drama y a la cantante de forma atinada. Hay un maridaje excepcional entre la partitura y el texto literario. Eso es un gran mérito.
Recordamos uno de los mejores momentos de la obra cuando el ensamble Tempos Fugit interpreta el son tradicional veracruzano de La Bruja , en versión de Marcela Rodríguez. Hay un eclecticismo musical que se da en el marco y con los parámetros del XXXV Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez, respaldado por Conaculta e INBA.
Otra actuación notable fue la del actor-bailarín Roldán Ramírez, quien encarna magníficamente una muerte vestida de tehuana, lee cartas y realiza acrobacias complicadas en el escenario.
Aquello de ópera toilette es discutible. Suena pretencioso incluso llamar ópera a un espectáculo de esta naturaleza, en el que si bien hay una conjunción de drama, voz y música, se despliega más bien como una representación teatral cantada, cuyo eje está en lo expresado en cada carta (de un total de 12).
No hay una composición dramática en estricto sentido. Tampoco se ve una construcción de personajes, un análisis de caracteres.
Por ejemplo, nos hubiese gustado ver a André Breton en su mugroso y pobre departamento de París dialogando y conviviendo con Frida con esa picardía y valemadrismo que expresa en sus cartas.
LAS PIFIAS
1. Se duplica y triplica el discurso: al mismo tiempo que vemos las cartas proyectadas en un enorme papel-telón, las oímos cantadas y también las escuchamos leídas en voz alta por los actores.
2. Es molesto el ruido que hace el papel durante toda la obra: lo desenrollan, lo desgarran, envuelven con él, lo arrugan, lo avientan papel y más papel en una fiesta que no tiene nada de ecológica.
Las cartas de Frida es un espectáculo interesante y creativo que vale la pena ver.
Las cartas ?de Frida
- Foro Sor Juana Inés de la Cruz
- Centro Cultural Universitario
- Funciones: jueves 30 y viernes 31 de mayo a las 8 de la noche; sábado 1, a las 7 de la noche, y domingo 2, a las 6 de la tarde.