Aunque nunca fue su objetivo, el cineasta Everardo González se siente feliz al saber que las autoridades por fin voltearon al ejido Cuates de Australia, en el semidesierto de Coahuila que por primera vez en su historia tendrá agua.

En entrevista, el cineasta habló de su película, del poco apoyo de la industria de la exhibición al documental en México y de su espíritu rebelde casi de kamikaze por hacer películas difíciles como La canción del pulque o Los ladrones viejos.

¿Qué pensaste cuando oíste que por fin el gobierno atendió a tus cuates?

Me hizo sentir bien, pero tampoco me pongo la capa de superhéroe porque no hago esto para hacer transformación del mundo; pero me da gusto que por fin hicieran la inversión de 4 millones de pesos para que tuvieran agua.

¿Era el objetivo le documental?

No, claro que no. Pero creo que el documental comprueba que una película que no busca eso, puede lograr cosas y eso me hace sentir orgulloso. Al contrario de otras que aunque tienen propaganda y apoyo de los exhibidores, no logran nada.

La historia de Cuates de Australia es un retrato de la comunidad que cada año realiza un éxodo para buscar agua ante la sequía, en un extraordinario documental donde la poesía visual, la vida y la desgracia se unen.

¿Qué te llamó la atención de la comunidad?

El tema de los éxodos y de los eternos retornos… pero la gran metáfora de un pueblo esperando la lluvia ya daba narrativa y me apasionaba mucho.

¿Qué fue lo más difícil?

Tuvimos que tener mucha paciencia, en tres años que estuvimos ahí apenas y filmé 50 horas. Mucho del reto fue esperar, pasamos angustias y situaciones incómodas… pero había que esperar con ellos, quienes son la historia.

La parte social siempre permea tus películas.

Primero me atrae la experiencia de hacer las películas; pero la verdad es que siempre estoy cuestionando todo, y sí, tengo un interés por la parte social y los problemas de mí país.

Que Cuates de Australia llegue por fin a los cines debe hacerte feliz...

Sí, pero la parte que más disfruto ya la disfruté, que fue filmar, vivir en la comunidad, cortar leña o ir por agua… lo del estreno y la promoción la padezco bastante porque es un momento agridulce.

¿Por qué?

En su momento, Los ladrones viejos fue un documental exitoso con 30,000 espectadores; ahora, los exhibidores quieren 1 millón y es imposible cuando no tienes el apoyo de todo el aparato de exhibición y como no lo tenemos, vas directo al fracaso

¿Entonces, el fracaso en los cines depende del exhibidor?

Los ejemplos de documentales exitosos comprueban que, cuando el exhibidor quiere, les va bien, no es un problema del documental; tiene que ver con la voluntad y los intereses de quien exhibe.

A pesar de eso, el documental mexicano pasa por una buena época.

Sí, creo que pasa por un buen momento pero el problema es que mucha gente todavía cree que la vas a aleccionar, que va a ser aburrido, y no es así, son historias que los van a tocar y espero vaya más gente a verlos.

En estos tiempos, no creo que sea necesario estrenar en cines cuando hay diferentes plataformas de exhibición como Internet.

Yo creo en la comunión que te ofrece la sala de cine; en el evento de la proyección en pantalla que adquiere otro sentido… a pesar de que hoy, la experiencia de ir al cine sea como ir a Disneylandia con el 3D y que se mueva la butaca…. el cine no es eso, es una experiencia diferente y mágica y mi documental es prueba de ello.

PERFIL

Everardo González

Cineasta

Egresado de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Autónoma Metropolitana y de Cinematografía por el CCC. En el 2003 terminó su ópera prima, el documental La canción del pulque. Sus siguientes trabajos fueron Los ladrones viejos y El cielo abierto, ambos han obtenido premios y menciones honoríficas.

Los Cuates

Los habitantes de Cuates de Australia, ejido ubicado en Coahuila realizan cada año un éxodo con motivo de la búsqueda del agua que escasea durante la temporada de sequía. En este exilio, hombres, mujeres, ancianos y niños esperan la llegada de las primeras gotas de lluvia para entonces regresar a su tierra.

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