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La nueva directora del INBA se propone recuperar “la nobleza del Instituto”

Foto: Claudia Arechiga
“Acepté dirigir el INBA porque este país necesita a sus artistas y porque ellos y ellas también merecen que su obra tenga resonancia, sostenibilidad, proyección nacional e internacional. Porque la educación artística debe ser un derecho y articularse, porque la investigación es vital para la educación y para documentar nuestra realidad educativa y artística, porque el patrimonio artístico tiene un gran valor y requiere de mayores herramientas para su defensa, así como los museos necesitan mayor atención”, escribió en sus redes sociales Lucina Jiménez, tras conocer su designación como directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBA).
“No fue fácil la decisión. Escuchar a creadorxs, gestorxs, maestrxs, investigadorxs, trabajadorxs, estudiantes y ciudadanxs en las mesas de transición, me dio la pauta para ver más allá de mi propia agenda y de mi sentido de libertad. Valoré y dialogué con mis queridxs colegas, en torno a la certeza de que ConArte (Consorcio Internacional Arte y Escuela) es una organización no lucrativa creada en mayo de 2006 por un grupo de empresarios, educadores, artistas, comunicadores y profesionales lo suficientemente sólido como para seguir la tarea de manera firme sin mí. El relevo generacional se impuso en La Nana, con ideas que aplaudimos todxs”, escribe la funcionaria.
Lucina Jiménez, promotora cultural, aseguró que “este país necesita a sus artistas y porque ellxs también merecen que su obra tenga resonancia, sostenibilidad, proyección nacional e internacional. Porque la educación artística debe ser un derecho y articularse, porque la investigación es vital para la educación y para documentar nuestra realidad educativa y artística, porque el patrimonio artístico tiene un gran valor y requiere de mayores herramientas para su defensa, así como los museos necesitan mayor atención”.
Finaliza su texto con: “Creo que necesitamos devolverle al Instituto la nobleza de su misión, dignificar y reconocer a quienes le han dado vida, recuperar su perspectiva nacional y de valoración de la diversidad, abrir cauce a la inclusión, a la igualdad, en el marco de la Secretaría de Cultura. También sé que es una tarea colectiva, cuidadosa, respetuosa”.
Opinan especialistas y creadores
Arturo Saucedo, promotor cultural manifiesta: “Es una buena noticia encontrar nuevas figuras en la administración pública de la cultura como Mario Bellatin, Natalia Toledo, Edgar San Juan, Pavel Granados. Frente al anquilosado e ineficiente gabinete del sexenio de Peña Nieto, con figuras gastadas de la élite burocrática del tovarismo, este equipo de la nueva Secretaría de Cultura propone al menos, renovación y sin duda ideas originales para llevar las instituciones culturales federales de nuestro país.
“Los titulares de INBA e INAH son lamentablemente la parte más débil. La ratificación de Diego Prieto ya movilizó a la comunidad cultural en su rechazo y Lucina Jiménez es una extraordinaria activista y promotora pero de sí misma, no la veo enfrentando los problemas y retos del INBA, que son muchos. El proyecto cultural cambia cada dos semanas, aunque dice la secretaria que no se hace en dos días. ¿Acaso no se refería una y otra vez, durante la campaña electoral, al proyecto cultural del entonces candidato López Obrador?”, señaló..
“He sido de los que han planteado la urgencia del deslinde con las casi tres décadas de dominio de la escuela de Rafael Tovar en las instituciones culturales. Este primer paquete de designaciones, apunta en ese sentido. Una valoración integral se podrá hacer una vez que Alejandra Frausto complete el nombramiento de los funcionarios restantes”, abunda Saucedo.
Por su parte, Eduardo Cruz Vázquez, especialista y periodista cultural señala: “Me parece relevante el regreso del Fonart. Igual señalo la llegada de Mario Bellatín, quien tiene ahora la opción de poner orden e innovar el Fonca. Prieto y Jiménez, tienen el reto de hacer la eterna reforma pendiente en esos institutos. Los subsecretarios, me parece prometedor la presencia de Natalia Toledo, es una incógnita por descubrir como servidora pública. Pero como es en la cultura política del país, una cosa es el funcionario y otra el aparato institucional, las políticas culturales y el presupuesto. Una sinergia que les pone a prueba. Y eso es cosa de tiempo. Estaremos pendientes de que la nueva secretaria nos entere de la enchilada completa”.
“Me parece bien el cambio generacional y también que muchos han sido activistas en pro de la diversidad cultura y los derechos culturales. Su primer labor será conseguir un presupuesto justo para la cultura y la segunda administrarlo sin privilegios. En las consultas publicas ellos estuvieron pendientes de los reclamos de la comunidad, muchos de las cuales ya conocían por su trayectoria.
El cineasta Víctor Ugalde expresa que “en cine, la cuarta transformación se verá cuando operen Edgar San Juan (subsecretario de Desarrollo Cultural) y María Novaro (directora del Imcine) y su equipo, para que las cintas mexicanas las vean los ciudadanos que las pagan a través de su impuestos”, afirmó