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La mujer que convirtió las pesadillas en hermosas arañas
Maman se encuentra en México y hay que dejarse devorar por ella; está aquí para obligarnos a mirar al cielo.

Es hermosa, poderosa, terrorífica. Es como uno de esos monstruos que don Juan Matus le dijo a Castaneda que venían de otra dimensión a robar el alma de las personas. Su vientre negro como el dolor, negro como la inconsciencia, negro como los ojos de un niño que no ha nacido, se alza frente a la boca de Bellas Artes como si surgiera de un vientre blanquísimo. Es Maman , la madre monumental, la araña gigantesca que es la obra cumbre de Louise Bourgeois. Maman la araña: un albur bien gritado, el último terror de hombres y mujeres.
Maman se encuentra en México y hay que dejarse devorar por ella. Está aquí para obligarnos a mirar al cielo.
La instalación es parte de la magna exposición de la obra de Bourgeois (París, 1911- Nueva York, 2010) que se inaugura el 27 de este mes en el Palacio de Bellas Artes.
Recuerdo cuando falleció Louise Bourgeois. Era tentador decir que no murió, que sólo se convirtió en un nuevo personaje, en una nueva encarnación. Es tentador decir que se refugió en el vientre gigantesco de Maman , la araña madre. Una araña gigante que proyectaba su sombra sobre los caminantes de Nueva York, Toronto, Bilbao y ahora el DF. A Bourgeois le decían la Spiderwoman, una superheroína ancianita y venenosa. En una de sus fotos más famosas, un retrato hecho por Robert Mapplethorpe, carga un falo gigante y ríe, como si acabara de castrar a André el gigante. Qué miedo. Qué fregona.
Bourgeois murió a los 98 años de edad y era una de esas personas que parecen haber tenido 100 años toda su vida. Su obra comenzó a ser celebrada en todo el mundo cuando andaba por los 80 años, aunque llevara toda la vida trabajando en sus formas abstractas cubistas y simbolistas.
La dibujante y escultora nació en París la Navidad de 1911, en una familia típicamente francesa: un padre que tenía un affaire con la niñera y una madre pragmática y controlada. Rodeada de arte (sus padres coleccionaban y vendían tapices antiguos) y emociones complejas que le dieron para crear su obra durante toda su vida, Bourgeois decía que su infancia era su fuente de inspiración eterna.
Maman es, en realidad, un homenaje a Josephine, su madre, cariñosa y protectora en esta encarnación, aunque en su vida humana haya más bien sido fría y dura.
De niña aprendí que las relaciones sólo pueden explicarse en términos simbólicos , dice en el documental Spiderwoman de la BBC, el único registro íntimo que se tiene de su vida.
Sus trabajos más sobresalientes fueron sin duda alguna sus esculturas de arañas gigantes, medianas y enanas, pero también fue una de las pioneras de la instalación.
Una de sus piezas más importantes fue La destrucción del padre , una serie de esferas y figuras fálicas que conforman un cuarto que bien podría ser el interior de una boca o de una caverna. Según contaba la propia Bourgeois, la instalación nació cuando de niña se imaginó que destripaba a su padre y lo repartía como comida en la mesa familiar.
Tanto sus arañas como sus instalaciones, como sus esculturas, lidiaban con dos ejes temáticos: las relaciones interpersonales y el cuerpo como el recipiente de la identidad. Es famosísimo su interés por el pene como símbolo de poder y al mismo tiempo de vulnerabilidad: la castración como gesto de ternura.
Otras de sus piezas son la famosas Cells , cuya traducción podría ser lo mismo células que celdas, pequeñas unidades en las que se nos invita a entrar, a encerrarnos en, por mencionar alguna, Eyes and mirrors , un cuadrado hecho de malla metálica lleno de objetos personales de la artista, un homenaje a su infancia, a esa sensación tan presente en esos años de que hay que estar adentro porque un poder superior (los padres) los ordenan, y uno sólo sueña con estar afuera.
Ya anciana (pues es que fue en sus últimos 15 o 20 años que su obra ganó renombre mundial), la escultora se convirtió en la influencia principal de artistas contemporáneos tan diversos como los ingleses Tracey Emin y Antony Gormley, el escritor estadounidense Paul Auster y la editora mexicana Vivian Abenshushan.
Maman estará haciendo nido en Bellas Artes hasta marzo del 2014. Pero no sólo hay que visitar a la mamita querida, sino recorrer la exposición de toda la obra Bourgeois. Imagínenla sonriendo con las tijeras prestas y las ganas de acariciar.
concepcion.moreno@eleconomista.mx