La motocicleta que utilizó Pedro Infante en A toda máquina, el escarabajo de Cronos de Guillermo del Toro y hasta el automóvil de Amores Perros eran parte de una gran exposición en los Estudios Churubusco, que desapareció por falta de presupuesto.

La Fábrica de cine: Estudios Churubusco 1945-2017 fue borrada y el espacio en el edificio Luis Buñuel lo ocupan actualmente las oficinas del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).

La exposición recibió a más de 45,000 espectadores durante su exhibición el año pasado donde se presentaban alrededor de 340 objetos de la historia del cine mexicano en los Estudios Churubusco, que por primera vez en su historia abrió sus puertas al público.

Se trabajaron varios meses en dicha muestra y se presumió como un gran logró en la administración pasada. La entonces secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, quiso convertir el espacio en los Estudios Churubusco en un museo de sitio para que la gente se acercara al cine nacional.

La austeridad impuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador obligó al Imcine a dejar sus oficinas en Insurgentes y a trasladarse a Churubusco, al mismo espacio que se proyectó para que fuera una sala de exposiciones.

Los planes para La fábrica de cine: Estudios Churubusco 1945-2017 eran que viajara por toda la República pero la falta de presupuesto lo evitó; sólo se presentó en el Centro Cultural en Toluca hasta febrero de este año.

Piezas entrañables

La exposición constituía una oportunidad única para conocer la participación de los Estudios Churubusco a lo largo de más de siete décadas, mediante una amplia selección de películas, equipo técnico y 150 objetos emblemáticos de nuestro cine, entre los que destacan el vestuario original de figuras como Pedro Armendáriz, María Félix, Pedro Infante, Diana Bracho, María Rojo, Ofelia Medina y El Santo; la mandíbula de Tintorera, recuerdos de Emilio el Indio Fernández, cámaras, utilería, fotografías, equipo técnico, sets y un montaje interactivo.

La muestra marcaba una línea del tiempo que desglosaba los cortometrajes, largometrajes y películas extranjeras realizadas, paneles interactivos con una selección de actrices, actores y directores con su respectiva semblanza, así como pantallas que reproducen más 400 fragmentos de video y audio, provenientes de la Fototeca Manuel Esperón.

En las vitrinas estaban dos premios Ariel de Pedro Armendáriz, la utilería del filme La ley de Herodes. El osito Cirilo, característico del personaje de Demián Bichir en Sexo, pudor y lágrimas, y las maquetas utilizadas para la creación del set de El Castillo de la pureza.

La exposición La fábrica de cine: Estudios Churubusco, 1945-2017 estaba diseñada para que el visitante se acercara al proceso de creación de una película mexicana, pero todo regresó a las bodegas y con ellos la oportunidad de que el público pudiera conocer, ver, tocar y admirar un pedazo de la historia del cine mexicano.

Lo último que se supo de la muestra es que Sandra Benito Vélez, coordinadora general del proyecto, planeaba llevarla a varios lugares del país, pero la realidad es que muchas cosas se embodegaron y otras volvieron a sus dueños mientras que el espacio en Churubusco se adecuó para oficinas.

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