“Las heridas habían estado escondidas durante muchos años, y no es que no existieran, sino que, con el argumento de la presión económica sobre los sistemas de salud, no se les ponía atención”, asegura Constanza Cabrera, directora de los Centros para el Manejo Avanzado de Heridas en Latinoamérica.

Pero con las nuevas caracterizaciones y la búsqueda de atención primaria en salud que genere ahorros a nuestros sistemas de salud, el enfoque ha cambiado, “nos hemos dado cuenta de que las heridas que siempre han estado ahí han tomado un rol protagónico”.

De acuerdo con un estudio realizado en el 2018 en México por el sector salud sobre las características epidemiológicas y costos de la atención de las heridas en unidades médicas de la Secretaría de Salud, las heridas más recurrentes son las lesiones traumáticas (26.6%), seguido de las úlceras de pie diabético (23.4 por ciento). En el estudio, los costos directos mensuales fueron estimados en 46 millones y medio para procedimientos ambulatorios y 1,864 millones para hospitalización.

Claudia Leija Hernández, directora de Enfermería de la Comisión Permanente de Enfermería y coautora de dicho estudio, coincide en que “la atención de las heridas implica una importante inversión económica, relacionada con la formación y contratación de recursos humanos especializados en el cuidado de heridas, la adquisición de insumos de alta tecnología y el incremento en los días de estancia hospitalaria de los pacientes o del número de reingresos”.

Por lo anterior, asegura que las heridas continúan siendo un problema de salud pública que representa un elevado gasto económico para las unidades médicas de la Secretaría de Salud. Al respecto, la funcionaria explicó que desde la dirección de enfermería se ha emprendido un plan de acción para, por un lado, atender de manera eficaz las heridas, y por otro, eficientar el gasto público.

Se trata de las Clínicas de Heridas, en estos espacios se ha buscado estandarizar el proceso de atención médica y especializada para el paciente con heridas agudas y crónicas en unidades médicas del Sistema Nacional de Salud, “esto ha implicado que para la estrategia se capacitara al personal, se especializaron enfermeras y se adaptaron espacios, además de acoger insumos de calidad”, confirmó Leija Hernández.

Hasta el momento hay 246 clínicas lideradas por personal de enfermería y un grupo interdisciplinario en hospitales del país. Adicional a esto, en el 2017 se dio a conocer el Modelo de Atención de Clínicas de Heridas, el cual integra la normativa para la creación de estos espacios, tales como clasificación, intervenciones, recursos humanos, equipamiento, infraestructura e insumos. “El reto ahora es la implementación de estas prácticas en los centros de atención de primer nivel e incidir en la prevención. Ésta es la propuesta futura”, confirmó la funcionaria.

Nuevos aliados en el tema

La Secretaría de Salud ha señalado que las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes mellitus, las cardiovasculares, oncológicas, entre otras, pueden generar complicaciones tales como pacientes con pie diabético, úlceras venosas y arteriales, así como lesiones por presión, entre otras, cuya atención en lo que se refiere a heridas, se ha visto en aumento en nuestro país en los últimos años, esto implica estancias prolongadas en hospitales y el uso ineficiente de recursos médico-quirúrgicos y de enfermería.

Ante este panorama, Convatec, compañía dedicada al manejo de heridas complejas y ostomías, anunció la apertura de su Centro Especializado para el Manejo Avanzado de Heridas y Ostomías en México, es el primero en su tipo y ofrece tecnología en beneficio de la calidad de vida de los pacientes.

El modelo se basa en el empoderamiento de equipos interdisciplinarios cuyos elementos clave, de acuerdo con el doctor Andrés García, coordinador del nuevo centro, son: el paciente, sus necesidades y expectativas; y un gestor clínico, que basa sus intervenciones en evidencia clínica (usan algoritmos de Convatec), medición de indicadores y mejoramiento continuo del modelo.

Éste realiza una valoración inicial, educa al paciente y la familia, establece un plan de manejo y un plan de alta con cuidados posteriores para que no haya reincidencias. Está sustentado en un gestor de riesgo llamado Kaiser Permanente, que divide las heridas en baja, media y alta complejidad,

El tratamiento se compone de intervenciones ambulatorias, a domicilio, educación y atención a través de un 01800 333 0262, juntas médicas y conceptos de telemedicina, además de interconsultas intrahospitalarias.

“Este modelo está presente en Colombia y Chile, y ha generado alianzas en otros sistemas de salud y universidades. El sistema es innovador, genera líneas claras de acción y data clínica y fármaco económica que ayuda a médicos y sistemas de salud a evidenciar que a través de modelos coordinados de intervención se reducen los costos”, explicó la doctora Constanza Cabrera.

Hasta ahora, han realizado  35,000 curaciones a más de 18,000 pacientes, 90% de ellos tiene egreso en los primeros seis meses y sólo 1% de sus pacientes se cronifica. Durante el tratamiento, .5% presenta infección.

Las heridas tratadas son úlceras de pie diabético, úlceras venosas, quemaduras, lesiones por presión  y traumáticas, entre otras. Por otro lado, también están involucrados tratamientos que requieren de ostomías, como cáncer colorrectal, vejiga u otras enfermedades inflamatorias, Convatec hará alianza de manera inicial con Futeje IAP, que atiende a pacientes de cáncer colorrectal y la Asociación Latinoamericana de Pie Diabético.

Planean abrir centros en Monterrey y Guadalajara.

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