En casi 50 años de vida del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) hay egresados que han destacado en el extranjero. Los más sobresalientes son Alfonso Cuarón y Emmanuel Lubezki quienes no viven en México y sus producciones son extranjeras. Cuando Alfonso Cuarón filmó Harry Potter y el prisionero de Azkaban invitó a alumnos del CUEC para que acudieran al rodaje y a la postproducción. Fue un trabajo que Alfonso vinculó con la escuela ya que quiso retribuir a los alumnos del CUEC con una súper producción , platica Armando Casas, Director del CUEC.

La situación profesional de un cineasta en México no es fácil, dice el funcionario: Aunque hay apoyos que en otros países nos envidian. También hay condiciones que son muy lejanas, incluso de países parecidos al nuestro como Argentina, Brasil respecto al tema de la exhibición de cine. Tenemos leyes que son muy poco propicias para que el cine mexicano se produzca y se vea. Eso desestimula a muchos de los cineastas mexicanos a quienes les cuesta mucho trabajo desarrollarse aquí , comenta.

¿Hay una diáspora de realizadores mexicanos?

De algún modo ya la hay, aunque no creo que se amplíe mucho más. Varios de los que han emigrado en el ámbito del cine han sido fotógrafos y no han regresado. Por el contrario, los realizadores sí regresan. Otros han diversificado su actividad fuera del ‘mainstream’ norteamericano, como es el caso Alfonso Arau y Luis Mandoki quienes ya no siguieron filmando después de haber hecho varias películas en Estados Unidos. Quizá no es el camino que ellos buscan .

Cineastas como Alfonso Cuarón o Guillermo del Toro, si bien trabajan en un ámbito internacional, son muy independientes. Ni siquiera viven en Estados Unidos. Ya no van a regresar a vivir a México pero están totalmente vinculados con el país y no están sujetos al sistema Hollywoodense. En este momento del Toro vive en Nueva Zelanda y Cuarón en Londres. Aún González Iñárritu que sí vive en Estados Unidos no se ve sujeto a las condiciones impuestas por Hollywood. De tal manera que su última película, Biutiful , que se va a estrenar la semana en Cannes es una película que sucede en España y está hablada en castellano , explica el también director de cine.

No veo un escenario donde pueda haber una migración masiva de mexicanos a otros países porque además tampoco es fácil. Si bien aquí las condiciones del país son difíciles para hacer cine, tampoco son más fáciles en otros países y menos para un extranjero. Entonces el grueso de mexicanos cineastas a quienes aún les cuesta trabajo hacer cosas, les costará el doble de trabajo en otros países. No es necesariamente una opción, hay ofertas pero conozco a varios cineastas mexicanos a quienes les han ofrecido hacer cine en el extranjero y no han aceptado porque las condiciones no han sido las que ellos esperarían , apunta el director del CUEC.

Hay otros cineastas que aunque viven en México les ha sido más fácil producir con otros países como España, Colombia, Chile o Argentina.

Es por eso que no veo por ahora un escenario donde vea una migración más importante que la de algún modo ya ha habido acotada de mexicanos cineastas en el extranjero .

¿Cómo apoya el CUEC a sus alumnos para que sean más competitivos?

Los alumnos han estado buscando hacer maestrías en el extranjero a través de la beca Fulbright-García Robles que permite a estudiantes extranjeros hacer estudios en universidades de Estados Unidos. Bajo esta modalidad se han ido por lo menos cinco estudiantes , dice Armando Casas.

Todos los que recibieron esa beca tienen la obligatoriedad de regresar a impartir los conocimientos adquiridos en la maestría por lo menos dos años .

Hay un estudiante sui generis que se llama Andrés García Franco quien está a punto de terminar su maestría en la Universidad de Beijing. Difícilmente creo que regrese. Su trabajo lo va a hacer vinculado a México y China , comenta.

Tenemos otro que fue a hacer una maestría a la Universidad Carlos III de Madrid, quien regresó a retribuir sus conocimientos a México. De nueva cuenta está ahora viviendo en Madrid da clases y ha trabajado en la industria audiovisual española. Dudo que regrese aunque esté vinculado con nosotros .

Recientemente el cortometraje que fue nominado al Ariel del CUEC Los trashumantes que toca el tema del Bicentenario de la Revolución fue un producto de un intercambio entre el estudiante italiano Massimo Bettarelli del Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma con el estudiante mexicano Federico Cecchetti. Este corto se va a estrenar dentro de dos semanas en la Cineteca Nacional , adelanta.

Hay una movilidad importante de nuestros estudiantes en el extranjero. Cada año al menos un alumno del CUEC asiste al Berlinale Talent Campus que es el encuentro más importante de estudiantes de cine del mundo .

El Centro acude sin faltar al festival de escuelas de cine en el Festival de San Sebastián. También hemos acudido al Festival de Cannes a la sección que se llama Cine Fundación. Hemos acudido al encuentro académico de Budapest que es el Master Class de Fotografía.

Los estudiantes que han podido quedarse a vivir por un tiempo más allá con sus propios recursos, lo hacen. No ha sucedido en Estados Unidos porque a esas universidades van con una beca que les exige estar dos años en México y ese regreso los trae a su país en todos los casos. Los que no han tenido esa necesidad se quedan en los países a los que van porque han encontrado otras oportunidades que aquí no tuvieron , concluye el realizador.

Los realizadores exigen apoyo para el cine nacional

El miércoles 21 de marzo del 2007 el Senado de la República entregó reconocimientos a los integrantes más destacados del gremio del cine mexicano, entre ellos a los directores Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, quienes le demandaron un mayor apoyo a la producción y distribución de cintas mexicanas, así como más recursos para hacer cine documental.

Tres años después el presidente Felipe Calderón puso en marcha el pasado mes de marzo el Programa de Apoyo a la Industria Cinematográfica y Audiovisual de Alto Impacto, con el cual pretende hacer de México "la capital latinoamericana del cine". Esto lo anunció en los Estudios Baja de Playas de Rosarito, Baja California.

En el programa se establecen incentivos financieros, que consisten en la devolución de hasta 7.5 % de gastos facturados en México a producciones de 70 millones de pesos y postproducciones de 20 millones de pesos. También prevé la devolución del IVA para las producciones que son realizadas en México para exportación.

La estrategia incluye un programa presupuestal que comenzará con 20 millones de dólares y que podrá alcanzar hasta los 40 millones, para fortalecer a la industria fílmica, con el fin de obtener una derrama económica de 270 millones de dólares, que implica una recaudación de 50 millones de dólares.

Con estas medidas se trata de promover el cine como una inversión y hacer de ese sector una actividad que pueda atraer capital, inversiones y generar empleo en el país.

Veamos si funciona…