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Excremento de caballo en ópera en Bellas Artes

Con las óperas Pagliacci y Cavalleria Rusticana termina muy escatológico el año para el INBA, sobre todo por el incidente del martes 6 de diciembre, en la noche cuando el público tuvo que aguantar en pleno escenario de la principal sede de la cultura en México la visión del excremento de los caballos que metieron a escena, con los respectivos efluvios que se difundieron en la Sala Principal.

Con las óperas Pagliacci y Cavalleria Rusticana termina muy escatológico el año para el INBA, sobre todo por el incidente del martes 6 de diciembre, en la noche cuando el público tuvo que aguantar en pleno escenario de la principal sede de la cultura en México la visión del excremento de los caballos que metieron a escena, con los respectivos efluvios que se difundieron en la Sala Principal.

Dos óperas por un boleto en una misma función, como ya se ha hecho costumbre presentarlas en los principales escenarios del mundo desde 1893. En el Met de Nueva York se ha presentado cientos de veces y es una de las 20 obras más representadas en el planeta. En cualquier parte que se pongan son garantía de éxito y de taquilla, pero…

En la representación de Cavalleria Rusticana el excremento quedó ahí en exhibición por seis o siete minutos, hasta que un hombre entró con su recogedor, su escoba y eso sí, mucha parsimonia , a levantar las heces fecales como si recogiera aplausos.

La verdad es que esperábamos más al saber que Niksa Bareza era el director concertador y César Piña el director de escena y diseño de vestuario; en este aspecto, le quedaron a deber al público.

A los cantantes y al coro les debemos todo nuestro respeto por el esfuerzo que realizan muchas veces no bien recompensado , por lo que diremos que en especial destacaron (con algunas fallas notorias, pero en general bien) Amelia Sierra, Rodrigo Garciarroyo, en Cavalleria… y José Luis Ordoñez y Gabriela Herrera, en Pagliacci. En cuanto a Genaro Sulvarán (quien participa en los dos elencos de Pagliacci) no sabemos por qué no le dan papeles de mayor importancia, dada su voz y su experiencia.

Hay que insistir una vez más en que algo pasa con la acústica de la Sala Principal: por ejemplo, en las dos óperas, un mismo cantante se oye bien en una zona del escenario, pero se oye mal en otra, se le apaga la voz. Incluso José Luis Ordóñez, quien presume en su página web de que se le escucha perfecto lo que canta aun sin micrófono (¿así debe ser tratándose de opera, no?), también se le apagaba la voz. Por cierto, quedó a deber en su interpretación de Vesti la Giubba , la pieza más famosa de Pagliacci, la que han hecho la favorita del público desde Caruso, Mario del Mónaco, Plácido Domingo, Pavarotti...

Hay que reconocer qué brillante estuvo el movimiento escénico en Pagliacci por la vistosa aparición de los payasos entre el público. Vistoso también el vestuario de los cantantes… Y la música, una delicia a pesar de que a veces la orquesta tapaba la voz de los cantantes. En cuanto a la procesión de la virgen en Cavalleria Rusticana, fue un acierto.

Sin embargo, todo esto no evitó las pifias: Por lo que respecta a los caballos escatológicos , hay que destacar que su aparición en el escenario está de más: ni es simbólica ni hace avanzar la acción dramática, es meramente ornamental y fue un error. Hay que insistir en que los animales no son piezas decorativas de centros nocturnos, restaurantes u óperas.

Son seres vivos que sienten miedo, que se tensan ante una orquesta que toca a todo trapo, ante cientos de humanos que los miran. Naturalmente que esta tensión provoca que se les afloje el esfínter. Tan sencillo que era no darles de comer antes de la función.

Otra pifia es la escenografía: hay poca creatividad que, además (contradictio in adjecto) incorpora el realismo mágico al verismo de Leoncavallo y de Mascagni: arcos de piedra que vuelan; el cielo proyectado en la superficie de las columnas. Un escenario monótono, hecho con poca imaginación (y tal vez poco presupuesto).

Ahora, estas mismas columnas voladoras y los trajes fueron exportadas a la siguiente obra. En cuanto al vestuario del coro, hasta los chalequitos anaranjados tipo trabajador de obra pública del Gobierno del DF estuvieron presentes en las dos óperas. Eso sí que fue abuso.

Cavalleria Rusticana (Caballerosidad rústica), de Pietro Mascagni, tuvo como elenco el martes 6 a Amelia Sierra (Santuzza), Rodrigo Garciarroyo (Turiddu), Ricardo López (Alfio), Cassandra Zoé Velasco (Lola), Reyna Hernández (Mamá Lucía) y Carolina Vadillo (Una voz).

BVC

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