Nueva York.- Se levanta el telón sobre "Spider-Man: Turn Off the Dark"... pero eso ya lo habíamos escuchado antes, en seis ocasiones para ser exactos.

Esta vez es en serio, dicen los productores. El show de 70 millones de dólares, despojado de su directora original Julie Taymor, reelaborado de arriba abajo y con algunos actores menos, comienza oficialmente luego del período de preestrenos más largo de la historia de Broadway.

Taymor estará presente, aseguró su portavoz Mara Buxbaum.

La larga lista de celebridades incluye al ex presidente Bill Clinton, Matt Damon, Robert De Niro, Barbara Walters, Steve Martin, Liv Tyler, Jimmy Fallon, Seth Meyers, Liam Neeson, Vanessa Redgrave, Spike Lee, Christy Turlington, Ed Burns, Andrew Lloyd Webber, The Strokes y John McEnroe. Bono y The Edge, autores de la música, también estarán presentes.

Taymor, coautora y directora, fue despedida después de una serie de demoras, accidentes, reacción adversa del público en los preestrenos que transformaron a la obra en el remate de muchos chistes.

El elenco protagónico Reeve Carney como Peter Parker/Spider-Man, Jennifer Damiano como Mary Jane Watson, T.V. Carpio como una mujer araña llamada Arachne y Patrick Page como Green Goblin (el Duende Verde) es el mismo desde los arduos comienzos de la producción.

La fecha de estreno original era el 18 de febrero de 2010, pero problemas financieros obligaron a suspender el trabajo. La fecha siguiente, 21 de diciembre, fue aplazada al 11 de enero, luego al 7 de febrero y al 15 de marzo.

La producción se ha visto alterada por una serie de lesiones: un doble del hombre araña sufrió una caída de 10 metros (35 pies) que le causó fracturas de cráneo y costillas y una actriz desertó después de sufrir una conmoción cerebral.

Muchos críticos teatrales se impacientaron, y sus notas publicadas a principios de febrero en violación del acuerdo establecido por el cual expresan sus opiniones después del estreno fueron lapidarias.

En marzo, los productores despidieron a Taymor y aplazaron el estreno por cuatro semanas para rehacer el espectáculo, que por fin llega al escenario, ahora bajo la dirección de Philip William McKinley.