Cuando Juan Antonio Segura comenzó a escribir su novela Año desbordado, no tenía la intención de que fuera a quedar tan ad hoc con los tiempos electorales del país, pero como es una novela que apela a la conciencia histórica, hace perfecto sentido: “A fin de cuentas, ya sea personal o hablando históricamente, estamos hechos del pasado y nuestro pasado nos pesa. Si no conocemos nuestra historia estamos predestinados a repetirla”, nos dice el autor.

Año desbordado (edit. De otro tipo) tiene como personaje central a un asesino llamado Demetrio Gallardo San Juan, quien está en la cárcel por haber matado a una mujer y a una niña. El detonante de la narración de Gallardo es la aparición de un periodista que está haciendo una investigación de la situación de los reclusos.

“El personaje cuenta su historia y a través de ella se retoman pasajes históricos como la Revolución Mexicana, la Guerra Cristera, en donde su abuelo y su padre estuvieron involucrados. Demetrio está en busca de sus raíces, está buscando el origen de esa motivación (...) el porqué de buscar la sangre cuando sabemos que la sangre es sinónimo de muerte. La historia pasa más por las atrocidades que por los buenos hechos”, comenta Segura.

El autor profundiza en su protagonista: “El personaje es lo que es por toda esta historia con el abuelo, el padre y la relación con su madre: Demetrio tiene una mamá que, a raíz de que muere su padre trágicamente, se convierte en alcohólica. Y todo eso es probablemente es una motivación de por qué se convirtió en un asesino”.

Juan Antonio Segura cuenta que la novela nació a partir de la muerte de Luis Donaldo Colosio y “en el año de los demonios sueltos. No la escribí en ese momento pero uno se queda con la idea y ésta fue creciendo. Sabemos que cuando una idea se queda en la cabeza es cuando decides pasarla a una historia. El detonante es 1994, el año más cercano a nosotros como un año desbordado, pero si revisamos la historia de México descubrimos que tenemos muchos años desbordados”.

Para el autor, estamos viviendo hechos de sangre gracias al problema con el narcotráfico: “Y se nos hace común verlo en las noticias, pero no podemos acostumbrarnos a eso, no podemos verlo como normal. En el asunto de las elecciones se trata de tomar conciencia y ver qué es lo que está pasando en nuestro México para poder en un momento dado tomar una mejor decisión”.

Sin embargo, para el escritor, las propuestas de este periodo electoral le parecen pobres: “A fin de cuentas, cada seis años, la política es la misma. Sobre todo en estas últimas elecciones en donde cada quién se echa lodo, las propuestas son bajas, unos se defienden, otros atacan. No veo nada nuevo en las propuestas electorales de ningún candidato, posiblemente haya uno mejor que otro, pero las propuestas son las mismas, desde hace como tres sexenios venimos escuchando lo mismo y a fin de cuentas no pasa absolutamente nada”, concluyó Segura.

@faustoponce