La postal que invita al evento es sugerente, colorida y hasta kitsch. Una gran mescolanza: en el centro severo se postra una especie de andrógino barbudo con cuerpo de luchador como los monitos de plástico con los que jugábamos en la infancia, los colores azul, amarillo, rojo, rosa llenan el cuadro, lo atascan, más algunas frases que se riegan entre la pintura: "el Rey del mambo", "la luz interior", "maternal, "cielo abierto, "la llave maestra". Esta es una pieza pictórica del artista y psicomago Cristóbal Jodorowsky (México, 1965), quien, de paso por nuestro país, invita a la inauguración de su exposición "Más allá del cuerpo" que tendrá lugar el sábado en la galería FIFTY24MX, en la colonia Roma. Ese mismo día, presentará su poemario Cantos del que fui a las cinco de la tarde.

"Mis pinturas son una mezcla de emociones. Intento unir culturas: hay cultura japonesa, mexicana, francesa, hindú, alquímica. Mi pintura proviene de mi inconsciente porque para mí el cerebro es como un mercado de Sonora: está lleno de símbolos, están todas las culturas dentro. No somos de ninguna cultura, somos de todas. Y yo me inspiro de esa condición unificada del ser", comenta el experto en Tarot, cuyas obras en algunos de sus casos son collages en los que usa cómics pornográficos que compra en Garibaldi y que integra con imágenes de la Virgen o de policías. Esto lo llama "ir a la identificación alegre de todo".

"Yo pienso que el ser humano tiene una conciencia muy reducida. En tanto que conciencia no está suficientemente revelado, despierto. Nuestros cerebros están muy poco conectados y lo que yo intento hacer es que nos conectemos mejor. Somos como primitivos aunque creemos que somos muy racionales, nuestras estructuras de pensamiento son muy viejas. Y lo que yo intento hacer es ayudar a que aprendamos a vivir con estructuras mentales más amplias", dice el escritor del libro El collar del tigre, el cual es un libro de "sanación" que se puede descargar totalmente gratis desde su página de Internet y prueba de su éxito son sus más de 300,000 descargas.

EL PSICOANÁLISIS YA FRACASÓ

Es una mañana soleada en la Zona Rosa del centro de la ciudad de México. Sentados en un café, conversamos con uno de los hijos del creador de la psicomagia, el artista nacido en Chile, Alejandro Jodorowski, actualmente radicado en Francia, donde junto con Cristóbal lee el tarot a cientos de personas que se acercan a ellos en busca de una respuesta. Aquí, en la ciudad de México, Cristóbal porta un saco azul marino y un pantalón de mezclilla. Trae el pelo recogido en una colita de caballo. Y en la bolsa de su saco, pegado al corazón, carga su inseparable tarot, el mismo que, con orgullo comenta, aprendió a leer a los cuatro años. De repente saca las cartas, las baja y luego las coloca sobre la mesa: "¿Cuál es tu pregunta?", nos inquiere con una mirada sincera.

"Todos tenemos varias miradas. En este momento, tú y yo, tenemos cuatro conversaciones: una física, una emocional, una más intelectual y otra completamente instintiva. Más otra completamente espiritual que ya no es una conversación sino una unión", dice con plena seguridad el hombre que se considera parte de una segunda generación de personas con buenas intenciones, más no se siente un iluminado: "tengo mi neurosis como todo ser humano", dice y, luego, prosigue: "hay en mi un sentimiento que me revela que pertenezco a la raza humana, la siento mía, en un sentido amoroso. Si yo pudiera me haría cargo de ti de alguna manera".

Al terminar de leer las cartas, lo que padre e hijo proponen es realizar un acto poético, resultado de la intuición; en ese sentido, el proceso completo de aproximación a la psique es una obra de arte. Cristóbal puede recomendar como proceso curativo salir por la calle completamente pintado de color dorado y pasear por avenida Reforma. Los psicomagos están muy convencidos de su teoría, pues aseguran que "el psicoanálisis ya fracasó: no sana".

"La psicomagia está basada en el acto y te permite liberarte. Es muy interesante porque no niega los impulsos, como en el sueño, no hay imposibles. Puedes hacer todo. Por otro lado, la genealogía es el estudio del ego, del yo. Te muestra cómo somos el resultado de un pasado genealógico y que, a veces, nuestros conflictos son el resultado de situaciones no resueltas cuatro generaciones atrás. Entonces, estudias, te comprendes y luego actúas porque no basta con saber intelectualmente".

"MI CASA ERA UN HERVIDERO CULTURAL"

Alejandro Jodorowsky vivió en México durante muchos años, aquí convivió con chamanes como lo hizo también en otras regiones del mundo con magos de otro tipo. Es un hombre que se caracteriza por estar siempre muy interesado en conocer el funcionamiento del hemisferio derecho del cerebro, zona donde se ubican las intuiciones. A la hora de hablar de su familia, Cristóbal es amable y transparente. Nos cuenta que proviene de una familia de "artistas místicos" o "freelance espirituales".

Recuerda que desde niño acompañó a su padre a toda clase de talleres, sanaciones, operaciones, viajes, experimentos. A los tres años le regalaron su primer Tarot de Marsella: "Todos los días lo estudio. Siempre encuentro un detalle nuevo", confiesa. La psicomagia lo hizo darse cuenta, según confiesa, de que "la magia existía pero no como uno lo pensaba: con superstición, sino que nuestro cerebro es mágico porque soñamos. Entonces, me metí con el alma desde que era niño. Asistí a talleres y talleres. Fui masajeado, tocado. Medité a los cinco años. Mi casa era universidad paralela, un hervidero cultural".

Si su padre puso las bases de la psicomagia, fue Cristóbal quién la propuso como terapia al interior de su propia familia, para ver si realmente funcionaba: "Mis padres viene de una crianza salvaje. Los dos, huérfanos. El papá de mi padre perseguía a mi papá con un cinturón porque pensaba que pegarle a los niños era bueno para su salud y entonces le pegaba todos los días. Así que mis padres me marcaron mucho de niño, sobre todo porque yo nací en su época salvaje. Eran artistas pero salvajes.

"Yo salí de la adolescencia neurótico y, entonces, decidí aplicar la psicomagia a mi mismo, cuando era algo totalmente nuevo. Comencé a hacer actos y actos y actos, a llorar, a vivir cada trauma, a recrearlo teatralmente y me fui liberando de muchos que arrastraba desde la infancia", comparte Cristóbal, quien, a partir de aquel momento ha aplicado la pasicomagia durante 30 años, la aplicó a sus hijos: "se convirtió en mi forma de pensar. Es como convertirse en un pianista, es un arte también porque parte de los sueños. Claro que además sigo viajando por todo el mundo visitando chamanes".

Más allá del cuerpo

FIFTY24MX Gallery

Colima 159, frente a casa Rosetta

Hasta el 26 de febrero

De miércoles a domingo, 13 a 20 hrs

BVC