Después de un largo periodo de forzada inactividad, por fin esta semana podremos ver al maestro Enrique Arturo Diemecke dirigiendo la Orquesta Sinfónica del IPN (OSIPN) en su primera temporada, concierto inaugural por los festejos del 50 aniversario de este ensamble. Se trata de un director de lujo para una orquesta que, después de medio siglo, ya merece una oportunidad de brillar.

La OSIPN abrirá la temporada del 2015 con dos intervenciones: este jueves 22 y el sábado 24 de enero, en su sede tradicional del Centro Cultural Jaime Torres Bodet, en Zacatenco. El maestro Diemecke preparó para esta ocasión un programa de música bailable, compuesto por valses y polkas, con lo cual tiende un puente entre dos tradiciones musicales, la mexicana y la vienesa. Sobre todo, música de aquellos tiempos cuando todavía no nos sentíamos americanos , pero sí europeos , y don Porfirio y su corte derrochaban lujo y estilo en suntuosos salones de baile al ritmo de Strauss Jr. Eran tiempos felices cuando nuestra moneda estaba a dos dólares por peso, éramos grandes exportadores y el peso de plata se usaba como moneda de curso corriente hasta en Filipinas. Por eso, en aquellos días felices la clase media y la burguesía mexicana comentaban que los niños vienen de París, pero los valses, de Viena . Tal vez en algún lugar del inconsciente del maestro Enrique Arturo se alberga esta añoranza. Si es así, muchos compartimos esa nostalgia.

Pero no sólo era la economía, sucede que el vals arrasó en varios países del mundo y así como ahora contamos con el Rey del Pop y la Princesa del Pop y hasta la Diva de la Banda ... en su tiempo el compositor Johann Strauss Jr era conocido y aceptado como el indiscutible Rey del Vals .

Diremos algo más para mostrar la contundencia con que llegó el vals a México, que permeó todas las capas sociales: recordemos la anécdota que narra el maestro Fernando Benítez en su libro Los indios de México, donde escribe que las bandas de música de jóvenes y niños de algunas comunidades indígenas no sabían español, pero tocaban valses como Dios nunca muere y Sobre las olas ... Sí, efectivamente, esto sigue ocurriendo, sobre todo en comunidades indígenas de Oaxaca.

En fin, es un gran programa festivo ideado por Diemecke, con música bailable, festiva; un programa para serenar espíritus, lo mismo de estudiantes que de autoridades... Lástima que en el Auditorio El Queso de Zacatenco no cuenten con pista de baile.

Cabe destacar que esta vez se tratará también de un concierto especial, de despedida al maestro Jaime Jiménez Molina, clarinetista de la agrupación sinfónica desde hace 48 años.

La OSIPN presentará el concierto inaugural el jueves 22 de enero, a las 7 de la tarde y el sábado 24 de enero, a la 1 de la tarde, en el Auditorio Ing. Alejo Peralta del Centro Cultural Jaime Torres Bodet (Av. Wilfrido Massieu s/n, casi esq. Av. IPN, Col. Zacatenco). Boletos en taquilla: 50 pesos público en general / 25 estudiantes, maestros e Inapam.

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