Las propuestas de Andrés Manuel López Obrador para el cine mexicano responden a la eterna exigencia de la comunidad cinematográfica en México de darle un mejor lugar y trato al cine mexicano.

Siempre que se estrena una película mexicana, la petición recurrente es: “Queremos más tiempo en las salas y una mejor distribución”.

Año con año, el discurso de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) en la ceremonia de los premios Ariel va en sentido de la distribución y exhibición de la producción nacional.

“Necesitamos una revisión profunda de nuestra ley obsoleta federal de cinematografía. Necesitamos medidas arancelarias y de protección a la exhibición de nuestra producción cinematográfica (...) y exigimos que nuestras películas sean vistas en las mejores condiciones”, aseguró Ernesto Contreras, presidente de la AMACC. Y López Obrador los escuchó.

Víctor Ugalde, director de cine y experto en el tema, opinó sobre el proyecto de gobierno para el cine mexicano: “Es aplaudible que contemplen al cine en su plataforma de gobierno (...) pero más aplaudible fue que convocaron a muchísimos miembros de la comunidad para escuchar sus opiniones e integrarlas”.

Además, explicó que “también hay que destacar su compromiso horizontal de celebrar reuniones por temas en las próximas semanas para pulir su política cinematográfica y ponerla a punto para implementarla desde el primero de diciembre y así no perder el tiempo ni recursos”.

Ugalde, presidente del Observatorio Público Cinematográfico, señaló que: “Hay una inexactitud en la nota cuando se afirma que ‘hasta ahora, los exhibidores cumplen con tiempo de exhibición del cine mexicano con un promedio de 20% total, según datos del Anuario de Cine Mexicano’. El dato está mal interpretado, según el Observatorio Público Cinematográfico, 20% se refiere al número de estrenos mexicanos en la CDMX. Este dato no refleja el tiempo en pantalla, como tampoco lo hace el número de ingresos o asistentes a nuestro cine (6 o 7 por ciento). El tiempo de pantalla todavía es mas bajo de 10% establecido en la ley de cine. Sólo hay que ver la pagina 87 del anuario, donde destaca que sólo 34 cintas mexicanas, en promedio, fueron las estrenadas en los estados de la República y a muchas de éstas les dieron pocas funciones”.

Mientras que el legendario cineasta Felipe Cazals opinó sobre las propuestas de López Obrador: “El documento establece derechos para una expresión artística cuya denominación ya no existe. La cinematografía mexicana se crea en un formato que ya no representa ni siquiera 0.01% de la producción nacional. Los cambios a la antigua Ley de Cinematografía que se proponen en ese texto deben ser para el audiovisual digital, que es un símil pero no es lo mismo. Ya sería la hora de saberlo.

“El cine es una expresión artística que se genera sobre una base fotoquímica y el audiovisual digital registra cifras con un proceso distinto y cuyos resultados son aparentemente homólogos a los del cine pero sin las virtudes del primero. A mayor abundancia, favor de asomarse al Reglamento de la Sociedad General de Directores de Cine y del Audiovisual de la República Mexicana. Siempre es mejor preguntar primero”.

Por su parte, el cineasta Armando Casas señaló que “la escuela tradicional está alejada de la educación audiovisual. El cine va más allá del entretenimiento. Espero que el gobierno entienda que el cine debe enseñarse desde la educación básica y eso va a tener resultados a mediano plazo”.

El cineasta Sebastián Hoffman pide que se conserven apoyos como Fidecine y Foprocine, otro tema que AMLO contempla apoyar: “Está comprobadísimo que funcionaron y eso quiere decir que el cine mexicano está sano, ganamos muchas medallas, vamos a festivales y nos va bien. Y el tema de distribución, cuidar más ese tema y las leyes que se tienen que dedicar al cine nacional para fomentar la industria”.

La extitular del Imcine, Marina Stavenhagen, ha señalado que “como gremio debemos entender que esta industria no sólo genera empleos sino bienestar, identidad y patrimonio. Tenemos que apostar por hacer valer nuestros derechos culturales”.

Personalidades del cine mexicano e internacional como Luis Gerardo Méndez, Maya Zapata, Demián Bichir, Diego Luna, Gael García, Alfonso Cuarón, entre muchos otros, se mostraron contentos con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

Alejandra Frausto, próxima titular de la Secretaría de Cultura, se acercó en campaña a la comunidad cinematográfica para escuchar las opiniones e integrarlas en el proyecto del próximo presidente de México.

“Hay estímulos para la creación, pero no están llegando a las pantallas, entonces tenemos que garantizar el acceso a la cultura, a las audiencias. Es una de las preocupaciones que tenemos. Queremos que 30% de la oferta de los cines comerciales sean obras mexicanas y que duren al menos dos semanas en exhibición. Hay que fomentar la difusión alterna, proponemos un estímulo fiscal para ello; la exhibición alterna, que son los festivales de la sociedad civil, es el verdadero punto de encuentro de la gente con el cine nacional”.

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