Como un explorador de su propia identidad, Manuel Zavala y Alonso se hizo tras los pasos de un personaje cuyo nombre provoca en los mexicanos sentimientos contrarios: Hernán Cortés; los horizontes ignotos que alguna vez pisara el español, fueron reconquistados a través de la mirada del artista plástico, quien a partir de este jueves 9 de junio muestra cerca de una veintena de imágenes producto de ese itinerario.

En 2009, Manuel Zavala metió en su maleta de viaje dos cámaras fotográficas y el armazón en varas de un barco que, siguiendo la Ruta de Cortés, encalló en la arena de Cozumel, en el piso herrumbroso de San Juan de Ulúa, en los vestigios prehispánicos de Quiahuiztlán, en la penumbra de Jalapa, en los páramos cercanos al volcán Popocatépetl… en el Zócalo capitalino.

En ese entonces, y con las facilidades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), que tiene bajo su custodia algunos de esos inmuebles históricos, el fotógrafo y editor comenzó un viaje interior que desembocaría en empatía hacia el polémico personaje. Para Manuel Zavala, Hernán Cortés no fue ni dios, ni demonio .

Ni conquistó todo el territorio de lo que hoy es México como nación, ni tampoco trajo sólo desgracias y desventuras. En una época marcada por las exploraciones y conquistas, el destino del continente recién ‘descubierto’ estaba sellado.

Esta serie de obras apunta, desde lo visual (impresiones digitales en gran formato) y lo textual (escritos sobre papel de algodón), a tratar de comprender un poco más el papel de Hernán Cortés en el proceso histórico de dos continentes, de dos formas de vida de hace casi 500 años, así como vislumbrar la titánica travesía que realizó esta imprescindible figura , expresó.

Bajo el título Ruta de Cortés, esta serie fotográfica de Manuel Zavala podrá ser vista en la Sala Sur del Centro de la Imagen (Plaza de la Ciudadela, Centro Histórico), de martes a domingo de 11:00 a 18:00 horas. El espectador será testigo de la transformación del paisaje histórico en paisaje simbólico y emocional.

Para realizar este recorrido, que partió de Cozumel (Quintana Roo) hacia Veracruz, de ahí a los llanos de Perote y a las cabeceras de Puebla y Tlaxcala, para finalmente adentrarse en el corazón de México-Tenochtitlan, Manuel Zavala realizó una amplia investigación en documentos históricos que sirvieron a manera de carta de navegación.

Las Cartas de relación dirigidas por Hernán Cortés al emperador Carlos V, la Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España, escrita por Bernal Díaz del Castillo durante su vejez; además de algunos fragmentos de las Instrucciones dadas por Diego Velázquez a Cortés, son algunos de los testimonios de los que se valió el fotógrafo para su propia andanza.

Haber realizado este performance fotográfico, resultado de un recorrido por la ruta que él (Cortés) siguió junto con su hueste, me permitió hacer una revisión de sus textos y de varios cronistas de la época, para constatar las condiciones de desunión y traición, así como la noción de riqueza, existentes en ese momento.

Los odios y resentimientos contra el imperio de Moctezuma eran tales continúa , que Hernán Cortés supo aprovecharlos de manera astuta, tanto en lo político como en lo militar, a fin de conquistar el territorio que se abría ante su paso. Si este personaje español hubiese encontrado pueblos y reinos unidos, el destino de toda América sería otro , consideró el fotógrafo.

Sobre este trabajo, la historiadora Lenice Rivera comentó que Manuel Zavala retomó la vieja usanza de los artistas viajeros que se entregaban a la inmensidad de los espacios; en su calidad de artista contemporáneo apasionado de la historia anota la especialista exploró la fotografía de paisaje, de arquitectura y la vedutta (vistas urbanas), pero también se acercó al retrato de personajes urbanos, tópico reciente dentro de su producción visual.

Además, cada pieza quedó completada por líneas que señalan asociaciones entre la fotografía, la cartografía antigua y los mapas satelitales. Todo ello sirvió, por último, de soporte a los trazos libres del artista, que buscan sugerir asociaciones y repeticiones de conceptos .

Manuel Zavala y Alonso invita a mirar esos territorios por los que alguna vez anduvo Cortés, como muy probablemente los observó y concibió el conquistador: un todo, aunque en aquella época las disputas entre diferentes pueblos marcaran una geografía dividida. Hoy las coincidencias y condiciones de encono entre los mexicanos siguen prevaleciendo, sin dejar que México termine por fortalecerse como nación en desarrollo , concluyó el artista.