La Habana.- El primero de 18 tomos del epistolario del Nobel de Literatura 1954, Ernest Hemingway, será publicado en octubre tras nueve años de intensa investigación, anunció este viernes en La Habana una experta estadounidense.

El primer volumen de la obra, que en total compila "unas seis mil misivas", agrupa las que el joven Hemingway "escribió entre 1907 y 1922", y en las cuales "relata sus experiencias en la I Guerra Mundial (1914-1918)", explicó Sandra Spanier, profesora de la Universidad de Pensilvania.

En esa correspondencia, Hemingway (1899-1961) también "narra su matrimonio con su primera esposa Elizabeth Hadley", y su viaje "a Francia, donde conoció a las más importantes luminarias de la literatura del siglo XX", añadió la especialista, citada por la agencia cubana Prensa Latina.

Spanier, que comenzó a reunir las cartas de Hemingway en 2002, presentará su proyecto el sábado en el 13 coloquio internacional sobre la vida y obra del escritor norteamericano, que abrió sus debates el jueves en el Hotel Ambos Mundos, de La Habana, con la participación de otros expertos norteamericanos.

En las cartas "Hemingway describe las vivencias de su juventud en Oak Park, estado de Illinois (noroeste de Estados Unidos), su tierra natal, y la relación con sus padres, hermanos, abuelos y compañeros de aula", dijo Spanier, tras destacar que "encontrarlas fue un proceso complejo" en el que trabajó un equipo de investigadores, incluidos algunos cubanos.

Según la experta, las misivas despejan además los rumores sobre "la tensa relación" que mantuvo el novelista con su madre. "Revelan que entre ellos existió un amor profundo, él era un buen hijo", apuntó.

Hemingway vivió 21 años (1939-1960) en Cuba. Se hospedó inicialmente en hotel Ambos Mundos, en el casco histórico de la capital, antes de fijar su residencia en Finca Vigía, casa colonial a 25 km La Habana, donde creó su obra cumbre "El viejo y el mar".

Además del coloquio, que concluye el domingo, Cuba dedicó la semana pasada al aniversario 50 de la muerte de Hemigway, el Torneo Internacional de Pesca de la Aguja, que el Nobel norteamericano fundó en 1950.