La contaminación lumínica de esta temporada también genera mayor CO2 y altera nuestro ciclo del sueño y el de algunos animales, además de que nos desorienta. Eso sin contar que contribuye a atraer insectos y generar plagas, dice la UNAM.
La contaminación lumínica de esta temporada también genera mayor CO2 y altera nuestro ciclo del sueño y el de algunos animales, además de que nos desorienta. Eso sin contar que contribuye a atraer insectos y generar plagas, dice la UNAM.