Mientras arrancaba el Mundial 2026 en la Ciudad de México, diversas organizaciones sociales realizaron manifestaciones cerca del Estadio Azteca y el Zócalo para exigir atención a demandas relacionadas con pensiones, salarios, educación y derechos humanos. Las protestas coincidieron con las celebraciones de inauguración y generaron afectaciones en los accesos a algunas de las principales sedes del evento.