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IA profundiza sus aplicaciones en finanzas y abre nuevos retos regulatorios
La adopción de Inteligencia Artificial (IA) comienza a modificar los flujos de trabajo de bancos y empresas financieras, desde las operaciones administrativas hasta la gestión de riesgos y prevención de fraude.
La adopción de IA sigue concentrada.
La adopción de Inteligencia Artificial (IA) comienza a modificar los flujos de trabajo de bancos y empresas financieras, desde las operaciones administrativas hasta la gestión de riesgos y prevención de fraude. El mayor cambio llega con su incorporación a la infraestructura tecnológica, de acuerdo con Andrés Fontao, director general de Finnosummit.
“Esto es un cambio realmente trascendental, es como cuando llegó Internet. Es una capa tecnológica que va a marcar un antes y un después para cualquier empresa. Respecto a servicios financieros vemos varios niveles de impacto: ya puedes introducir soluciones de atención al cliente, automatizar y mejorar el riesgo, ser más eficiente en operaciones internas. Ya estamos ahí, eso no es ciencia ficción”, explicó.
La adopción muestra una mayor profundidad entre las empresas del sector. Según cifras del Finnovista Fintech Radar 2026, 77% de las fintech ya utiliza IA y 27% opera bajo un modelo centrado en IA, en el que esta tecnología constituye un elemento principal de sus productos y procesos. Su aplicación ha permitido recortes cercanos a 50% en tiempos de atención y costos operativos, mientras que se registran incrementos promedio de 34.2% en ingresos.
“Hay una segunda capa de adopción que tiene que ver con la parte más agéntica, es decir, con agentes de Inteligencia Artificial capaces de realizar tareas y tomar acciones de forma autónoma. Existe el potencial de que las finanzas basadas en estos agentes realmente empiecen a cambiar la forma en la cual usuario e institución interactúan”, dijo Fontao.
El avance ya es visible en seguridad financiera, en el segmento de pagos y remesas, 45.2% de las fintech utiliza IA para monitorear fraude, incluso por encima de herramientas tradicionales como la biometría. Además, 30% de las empresas que no emplea esta tecnología en su modelo de negocio general sí la incorpora específicamente en seguridad. La implementación de IA se complementa con cifrado, utilizado por 59.5%, y tokenización, con 57.1%, según el Finnovista Fintech Radar 2026.
La siguiente barrera estará en los sistemas tecnológicos heredados de bancos y otras entidades. Fontao señaló que migrar la infraestructura exige desarrollar capacidades internas y resolver la incompatibilidad entre plataformas construidas durante décadas y las nuevas herramientas de IA. Esa transición será más compleja que incorporar soluciones para actividades específicas.
El siguiente papel de las fintech
En este proceso, las fintech enfocadas en infraestructura ganarán relevancia. Más de la mitad de las fintech en México tiene una orientación de empresa a empresa, conocida como B2B, según Fontao, por lo que la colaboración con instituciones tradicionales está evolucionando hacia relaciones de cliente-proveedor, mediante soluciones que pueden incorporarse o conectarse con las plataformas existentes.
La regulación representa otra parte de la transición. Fontao considera que estos proveedores no solo serán necesarios para implementar nuevas tecnologías dentro de las entidades, sino también para transmitir a autoridades, reguladores y supervisores cómo funcionan, cuáles son sus aplicaciones y qué implicaciones tienen.
“Las fintech son los socios necesarios para poder traer estos avances tecnológicos a las entidades, pero hay otro rol que también pueden jugar: impulsar mayor conocimiento y divulgar las bondades de esas tecnologías de cara a gobierno, regulador y supervisor. Pueden jugar las dos partes y deben jugar las dos partes: una relación cliente-proveedor para avanzar la implementación dentro de una entidad, pero también ese rol de interlocución de cara al gobierno”, concluyó Fontao
Un 77% de las fintech ya utiliza IA y 27% opera bajo un modelo centrado en Inteligencia Artificial, en el que esta tecnología constituye un elemento principal de sus productos y procesos.