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Alianza oficialista, en riesgo de fractura
Expertos califican “una opción completamente suicida” que, ante la falta de consenso en torno a la reforma electoral, la mandataria mexicana intente “armar su propio plan C” como AMLO.
El coordinador del Verde en San Lázaro, Carlos Puente, indicó que la reforma de Sheinbaum afectaría su vida interna.
Los desacuerdos entre el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT) sobre la reforma electoral constitucional promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ponen en riesgo no sólo la alianza electoral del oficialismo con miras a los comicios federales intermedios del 2027 y presidenciales del 2030, sino su supervivencia, opinó el experto Fernando Dworak.
Si bien “puede ponerse en riesgo” esa alianza, convino Víctor Alarcón Olguín, los disensos en la materia son “una cuestión bastante coyuntural. No diría que a lo mejor pudieran, digamos, fracturar de manera definitiva este contexto”.
El especialista de la UAM en partidos políticos expuso distintas “opciones donde eventualmente el proceso se puede complicar’’, pero dijo no poder “asegurar, en un sentido categórico, que esto vaya a ser el resultado”.
“Los impactos, digamos, de un no acuerdo entre esas fuerzas políticas y el partido de Morena, pues implicaría que Morena se fuera solo a intentar la aprobación de la reforma, quizá fracasando ahora por una vía distinta a la que ocurrió con el plan A, con el plan B”.
Podría haber “consecuencias inmediatas de la no obtención de un acuerdo entre Morena y sus hasta ahora dos aliados’’, consideró, pero que el PVEM y PT “perderían más”.
Dworak, consultor político especializado en temas del Poder Legislativo, calificó como “una opción completamente suicida” que, ante la falta de consenso en torno a la reforma electoral, la mandataria mexicana intente “armar su propio plan C”, como hizo su antecesor Andrés Manuel López Obrador.
“No es lo mismo que un líder providencial llame a que todo mundo vote por un programa claro a que una Presidenta quiera hacer una agenda con más de un año de anticipación, y en un año muy difícil, haciendo que todo mundo vote por una reforma que nadie tiene claro ni para qué le serviría. Es un suicidio”.
Desde su óptica, Sheinbaum Pardo solamente tiene dos opciones: Primera, al saber que no contará con sus aliados de PT y PVEM, tratar de hacer “alguna pepena con la oposición mediante la cooptación o compra de opositores o incluso tratar de convencerles de que no asistan a la sesión de las votaciones para que sea más fácil tener la mayoría calificada.
“Eso no estoy totalmente seguro si es una buena idea, ¿por qué? Porque a la oposición realmente ya le queda muy poca credibilidad y si eso lo hacen, pues eso va a implicar un colapso para ellos.
La segunda opción es, agregó, al estilo de López Obrador “enviar la iniciativa, hacer que se pase por todo el proceso legislativo, sabiendo que va a fracasar. Y con ese fracaso instaurar su propio plan C rumbo a 2027. ¿Qué significa? Convertir una derrota en una victoria haciendo ver que en realidad ya no es la oposición, sino los propios aliados quienes se están oponiendo a la transformación y pidiendo, obviamente, todos los votos para Morena. “Eso me parecería una alternativa suicida. ¿Por qué? Porque López Obrador lo pudo hacer gracias a que: uno, estaban cerca las elecciones; dos, el grado de convencimiento de una mayoría de que él proponía lo correcto, y tres, necesita haber una narrativa clara de cambio y de mandato de cambio que pueda permitir que la agenda, de aquí a junio del año que entra, sea sobre eso, lo cual es muy difícil (…) Tratar de armar su propio plan C me parecería una opción completamente suicida”.