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Narcos ya no están en zonas de confort: Naranjo
El general colombiano Oscar Naranjo explicó que no debe haber disyuntiva entre luchar contra el narcotráfico o los demás delitos, aunque no debe dejar de ser importante su combate.
El exdirector de la Policía Nacional de Colombia, el general Óscar Naranjo, aseguró que los capos tanto mexicanos como colombianos, ya no se encuentran en su zona de confort del poder , sino en fuga para no ser aprehendidos.
El gobierno federal ha expuesto que durante este sexenio se ha capturado a 60 de los 120 capos de la droga más buscados.
Naranjo expresó que en las últimas décadas la política de seguridad en América Latina se ha enfocado a la lucha antinarcóticos, lo que a su opinión ha desdibujado la multicausalidad de la violencia. Aunque, aclaró, no deja de ser importante su combate.
Advirtió que América Latina vive una calamidad humanitaria por los índices de violencia, la cual se derivó de la falta de políticas públicas en seguridad multifactorial.
Mencionó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) documentó en el 2012 que 36% de las muertes violentas se registró en Latinoamérica.
El asesor del presidente Enrique Peña Nieto en la materia de seguridad nacional aseguró que en la región se deshumanizó la política de seguridad, despreciaron al ciudadano porque los políticos se dedicaron a proteger sólo los intereses del Estado .
El colombiano manifestó que no debe existir un dilema entre el combate del narcotráfico y el combate de otros delitos, puesto que la prioridad es llevar a juicio y condenar a quienes infringen la ley para que no haya impunidad.
POLICÍAS COMUNITARIOS
Ante el surgimiento de grupos denominados policías comunitarias en estados como Michoacán o Guerrero, el general Óscar Naranja declaró que es inadmisible que ciudadanos armados traten de asumir las funciones del Estado en materia de seguridad.
Naranjo explicó que las autodefensas no son ni policías ni comunitarios, y en un Estado de Derecho son inadmisibles.
Durante el Seminario sobre Violencia en México, organizado por el Colegio de México, advirtió que se pueden generar paraestados , es decir, zonas donde el gobierno pierda el control.
Expuso que no cualquier ciudadano puede ser policía, ya que se requiere de una preparación, capacitación y un compromiso particular que sólo se puede dar a través de la institucionalidad.
Asimismo, refirió que un policía debe ser capaz de prevenir, defender, controlar e investigar la comisión de delitos para poder enfrentar el crimen.
Reconoció que la ineficiencia de los elementos policiales es lo que da origen al surgimiento de esas autodefensas.
Ante tal situación, urgió a dignificar y valorar la labor policiaca, así como recobrar la confianza de los ciudadanos para transformar las instituciones y eliminar la visión de corrupción que se tiene de ella.
Reiteró que se tiene que profesionalizar a los cuerpos policiales, no sólo a los elementos operativos, sino también a los administrativos para blindarlos de los cambios políticos en el país y hacer más eficaz su labor.
Cuestionado sobre qué modelo de seguridad es el más apropiado para México, respondió que para cualquier país debe ser uno cercano a la gente, si no se construye desde la ciudadanía será un modelo fracasado , ya que, agregó, el mejor pulso de las necesidades las conoce el pueblo.
En México, ante la incapacidad de los gobiernos estatales de brindar seguridad en diversos estados, ciudadanos se están armando para enfrentar a la criminalidad.
Los casos más emblemáticos son Guerrero y Michoacán; en éste último han muertos comunitarios en ataques del crimen organizado.
veronica.macias@eleconomista.mx