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Opinión

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La visa

Ezra Shabot | Línea directa

Ir a los Estados Unidos ha sido siempre el deseo de todo aquel interesado en conocer lo que ofrece el país más rico del mundo,tanto en término de diversiones, como deproductos de todo tipo y atracciones que no se encuentran en otros destinos. También es un punto de conexión principal para llegar a otras latitudes por su enorme conectividad aeroportuaria y la presencia de líneas aéreas internacionales.

Hay personas que siendo poseedoras de pasaportes de países confiables ante la autoridad norteamericana, no requieren de una visa para entrar a la Unión Americana, sino únicamente una autorización que se emite casi en automático a personas que no representen un peligro inminente ante la autoridad migratoria.

En el caso de México, dada la enorme cantidad de ciudadanos que pretenden ingresar a la Unión Americana para intentar quedarse ahí de forma permanente, la obligatoriedad de tramitar una visa tiene un doble objetivo: primero el tema de seguridad, con el objetivo de vigilar con mayor profundidad a individuos con intenciones criminales que puedan introducirse legalmente y después cometer delitos de todo tipo, y segundo contar con la información necesaria para suponer que dicha persona posee el raigambre económico y familiar en México y por lo tanto tenga como objetivo únicamente visitar el país y no quedarse ahí de manera ilegal.

La administración Trump ha endurecido los requisitos para recibir visas en forma generalizada, y en el caso mexicano las ha utilizado para presionar de forma abierta al gobierno morenista, bajo la acusación abierta de proteger no únicamente a políticos presuntamente vinculados al crimen organizado, sino específicamente a la familia del ex presidente López Obrador y al propio exmandatario.

Esto pone al límite el choque político diplomático entre ambas administraciones. La carta protesta de López Beltrán, y la respuesta burlona del subsecretario Landau, demuestran fehacientemente un pleito de altos vuelos entre AMLO y Trump, y dejan entre la espada y la pared a la presidenta Sheinbaum, quien por lo pronto cierra filas con su mentor a la espera del siguiente golpe proveniente del vecino del norte.

Pero el intercambio epistolar no podría haber sido más violento. Los López entraron precisamente al terreno que Trump y compañía conocen a la perfección. Al de la descalificación y la confrontación directa en donde el norteamericano tiene todas las de ganar. El callejón sin salida para el gobierno mexicano está en el dilema de Claudia en relación a la lealtad hacia los López, y la exigencias de Washington en torno a la red criminal vinculada a figuras relevantes de la 4T.

Este diferendo que se ha venido agudizando con el tiempo, parece estar llegando a su momento definitorio, en donde el poder del más fuerte terminará imponiendo condiciones más allá de la diplomacia y las consecuencias negativas para ambos países. Se requiere de un conciliador que parece no existir.

Ezra Shabot Askenazi es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México. Analista político y catedrático universitario con 22 años de trayectoria en la UNAM. Como académico ha sido jefe del Departamento de Ciencias Sociales y Jefe de Planeación Académica en la Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Acatlán.

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