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Opinión

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Trump sin corona

Manuel Ajenjo | El privilegio de opinar

Donald Trump despertó este miércoles con una noticia terrible: Estados Unidos sigue siendo una democracia y, para colmo de sus desgracias, los ciudadanos todavía tienen derecho a votar. ¡Qué falta de respeto para un hombre acostumbrado a que sus deseos sean órdenes y sus ocurrencias, decretos presidenciales!

Las elecciones del supermartes fueron para los republicanos más nefastas que las declaraciones de Fox sobre los comicios del 2006. Los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso y consiguieron victorias en territorios donde los republicanos parecían tener escriturada hasta la última urna.

Trump, que presume de ganar hasta cuando pierde, tendrá que explicar cómo consiguió semejante hazaña: convertir unas elecciones intermedias en un referéndum sobre su persona y salir reprobado sin derecho a examen extraordinario.

El golpe más espectacular ocurrió en Texas, donde Greg Abbott, gobernador republicano y fiel integrante del club de admiradores del orate anaranjado, fue derrotado por Gina Hinojosa, ciudadana de raíces mexicanas, quien se convirtió en la primera latina elegida gobernadora del estado.

Mientras Trump hace discursos contra los inmigrantes, una mujer de ascendencia mexicana conquista políticamente uno de los estados más emblemáticos del conservadurismo estadounidense. A este paso, el próximo muro fronterizo tendrá que construirlo alrededor de la Casa Blanca para impedir que entren las malas noticias.

Pero Texas todavía reservaba otra sorpresa. James Talarico, antiguo maestro de primaria, derrotó al republicano Ken Paxton y conquistó un escaño senatorial que los demócratas no ganaban desde 1988. Talarico demostró que para derrotar a los poderosos no siempre hacen falta millones de dólares; su mensaje sobre el pueblo frente a los multimillonarios adquirió especial significado en una campaña donde las grandes fortunas también tuvieron protagonismo

Elon Musk habrá descubierto que existen cosas que ni siquiera su chequera puede comprar: la simpatía popular, el sentido común y una elección garantizada.

En California, Xavier Becerra, hijo de inmigrantes mexicanos, ganó la gubernatura y protagonizó otro capítulo histórico para la representación latina. Mientras tanto, en Nuevo México, Deb Haaland hizo historia al convertirse en la primera mujer indígena elegida gobernadora estadounidense.

¡Vaya catálogo de disgustos para quienes consideran que la diversidad debe limitarse a los colores de las corbatas! La contienda enfrentó al poder político tradicional con una generación progresista que busca modificar las prioridades nacionales..

La sacudida también alcanzó Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde las victorias demócratas demostraron que las viejas lealtades partidistas no son contratos eternos.

Los observadores señalaron que el elevado costo de la vida, la guerra contra Irán, la corrupción, la incompetencia y el abuso de poder del gobernante y su camarilla inclinaron la balanza a favor de los demócratas.

Porque una cosa es prometer que Estados Unidos volverá a ser grande y otra conseguir que una familia pueda comprar huevos sin solicitar un crédito hipotecario.

El voto latino también tuvo protagonismo. Particularmente en Texas, donde la movilización de esa comunidad contribuyó a modificar un panorama electoral que durante décadas parecía inamovible. Greg Casar, dirigente del bloque progresista demócrata, interpretó los resultados como el comienzo del final de la era Trump. Una declaración ambiciosa, aunque las elecciones por sí solas no escriben el epitafio político de nadie.

Ahora, con un Congreso opositor, Trump enfrentará mayores obstáculos legislativos, investigaciones y controles institucionales durante los dos años restantes de su mandato.

La derrota del Partido Republicano, aparentemente, más grande que el ego del magnate, fue reconocida por éste, no sin publicar en Truth Social que si su nombre hubiera estado en las boletas los republicanos hubieran “arrasado” con el triunfo. Sin duda, Trump tiene una virtud extraordinaria: jamás permite que la realidad arruine una buena declaración.

Y así, mientras los demócratas celebran, el magnate descubre una dolorosa verdad: puede despedir colaboradores, amenazar adversarios y cambiar funcionarios, pero todavía no puede despedir al electorado.

En resumen, Donald Trump perdió la corona, lo que nunca perderá es el Campeonato Mundial de los Pesados.

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Presidente del Consejo Directivo de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) y Guionista de televisión mexicano. Conocido por haber hecho los libretos de programas como Ensalada de Locos, La carabina de Ambrosio, La Güereja y algo más, El privilegio de mandar, entre otros

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