Lectura 4:00 min
Lo que nadie quiere escuchar
Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
No es poco tiempo lo que tenemos, sino mucho el que no sabemos usar. Séneca.
Quizá llegó tarde el bloqueo a sus cuentas, afirman desde la comodidad de la crítica en la vagancia, operaciones que deben seguir un orden secuencial, para no caer en los excesos y luego las reposiciones, pagos y hasta giros en sentido contrario a favor de los ahora “supuestos” afectados.
El caso Sinaloa toma otros derroteros, porque en el paquete de contención de daños están incluidos varios estados que disputarán la gubernatura el año venidero, y unos cuantos protagonistas, en ese desgaste que ya no da para que sigan apareciendo a cuadro.
Chihuahua fue el epicentro el pasado sábado de manifestaciones para un juicio político a Maru Campos, quien desde el poder estatal, seguramente permitió el ingreso de agentes norteamericanos, como elementos de apoyo, para destruir un laboratorio clandestino, que ellos habrían detectado con drones; pero los daños colaterales fueron considerables, cuatro muertos, dos del gobierno de Trump.
De eso no se habla en la Unión Americana, menos aún de cuántos muertos ha dejado la guerra contra Irak, soldados que representan el orgullo de un ejército al cual no le declaran guerras, él se las inventa para la venta de armamento e imposición de precios del crudo, entre otros beneficios directos al dictador del norte.
A veces las pesadillas suelen ser secuenciales, lo no presupuestado en la agenda política de los partidos, en ese discurso de palabrería y nada de sustancia, la insana cercanía con el poder en turno, y no la distancia saludable, va desgastando la conversación entre los mexicanos, los saldos son en contra de quien ya no es oposición.
Los inicios siempre son sorprendentes, la toma de instalaciones, los bloqueos, quejas, insultos, a finales de los años ochentas, sufren en demasía un notable agotamiento, hartazgo de los pensantes, esos intelectuales, llamados orgánicos por la 4T del sexenio pasado, donde abundaron los excesos y las verdades a medias que hoy rebotan de frente y de perfil.
En el escenario alterno ya subieron a Nuevo León y no solo a Chihuahua, Guanajuato o Aguascalientes, van por todas las piezas de un ajedrez único, sin blancas y negras, ni peones ni caballos; sino quienes llevan ventaja en las encuestas y pueden representar un obstáculo para el pulpo que cambia de gustos y de reglas a casi un año de elegir en nuestra democracia dirigida, los dardos que lanzarán sin pasado cuestionables.
Lo interesante del sábado pasado, es la confrontación desde la llegada al aeropuerto del que se va en unos meses más del partido, tendrán fuero se afirma, porque en 2030 seguirá los pasos de su tutor, la cereza del pastel, la ciudad de los segundos pisos, edificados por su otrora gobierno, y el resguardo de la información de cuánto costó en realidad.
Tenemos tanto de todo y nada de ello al mismo tiempo, más suposiciones y entre dichos, más calumnias que comprobaciones, la esposa del gobernador Samuel García en la clara y notable utilización de recursos públicos para ver si le alcanza para retener ese estado al panismo, cuando perdió la alcaldía, en esos relevos maritales que debían estar prohibidos en la ley electoral, no solo en el discurso partidista de morena.
No queremos escuchar de ciencia y tecnología, ni de turismo o de arte y cultura, menos del agua que escasea, estamos a nada de trece partidos del mundial, a la espera de un fracaso más en el futbol, con el mismo técnico y las mismas prácticas, hasta pareciera política ficción de Salinas en sus tiempos.
ENTRE LÍNEAS
De reversa la elección judicial en nuestro país, para no contaminar más las intermedias donde está en juego el Congreso y sus 500 legisladores, aquellas y aquellos que intentarán salvar a Morena de una catástrofe mayúscula, de dimensiones incalculables, por ellos los frentes que se abren día a día, hasta con detector de mentiras.