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Opinión

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En esta miscelánea no fiamos ni prestamos y sólo pagos digitales aceptamos

Luis Bartolini Esparza | Columna invitada

“El poder es la retórica más persuasiva” Schiller

Hace un par de domingos, salí a caminar por las calles y me detuve en la miscelánea A Todas Margaritas de Doña Lupe, mujer de carácter fuerte pero con buen reconocimiento social; finalmente, miembro de una de las familias fundadoras del pueblo originario que ahora le llamamos paradójicamente colonia. Básicamente, una auténtica influencer vecinal. Después de la caminata, me detuve un rato en la tienda que a la entrada tiene un par de esos folclóricos letreros con letras de colores alegres que dicen “No fío ni presto porque al cobrar molesto” y “Hoy no fío, mañana sí”. Tomé un refresco bien frío y una bolsa de pepitas saladas, y me senté afuera en los escalones de entrada, a ver pasar la gente mientras sin prisa alguna, atestiguaba involuntariamente el movimiento dentro de A Todas Margaritas y algo que a Doña Lupe le inquietaba, y que a cada uno de sus clientes recurrentes les preguntaba. Había visto en las noticias algo de una ley que buscaría que los pagos ya no se hicieran en efectivo, sino que todo fuera a través de transacciones digitales, y que eso se podría ir aplicando por sectores iniciando por gasolinerías y casetas de peaje carretero, pero que después podría ampliarse a otros tipos de comercio. Lo que voy a compartir con ustedes estimados lectores, son los chismes, mitotes, cotilleos, murmuraciones y rumores que ahí escuché al respecto, y que habrá que tomar en esa medida.

El rumor tecnológico. Entró A Todas Margaritas un hombre como de 35 años, afectuosamente saludó a Doña Lupe y pidió salchichas, pan, mayonesa y demás ingredientes para preparar supongo que unos hotdogs; mientras le atendían, vino la pregunta: Usted que sabe de computadoras ¿ha escuchado algo acerca de una ley para que la gente deje de hacer pagos en efectivo y todo sea digital?. Después de la sorpresa por la pregunta, este amigo al parecer familiarizado con el tema, tal vez informático o algo así le dijo que sí porque casualmente, le estaba tocando implementar algunos cambios en la empresa que trabajaba. Incluso comentó que acababa de ir a un foro sobre pagos digitales en el que los representantes de importantes empresas del sector como Clip, 2Innovate y una asociación de nombre Fintech Mx, dentro de las conclusiones que habían dado es que salvo ciertas deficiencias muy focalizadas en la infraestructura de transmisión de datos nacional, tanto las carreteras o sistemas del banco central como las soluciones informáticas existentes, trabajando fuerte en las adecuaciones, estaban en condición de dar ese servicio con el alcance planteado. Le dieron la cuenta, pagó con un billete de $200 y salió.

El mitote práctico. Otro de los vecinos de la zona, también conocido de Doña Lupe entró A Todas Margaritas por algo de botana y unas cervezas. Mientras le atendían, de nuevo la cuestión: Usted trabaja en una caseta de cobro, ¿verdad?, ¿cómo ve que ahora los pagos deben ser sólo en forma digital? El señor, sin darle mucha vuelta al tema porque era un hombre práctico, dijo que en las casetas de alto tránsito, con buena señal de internet e infraestructura tecnológica actualizada y paraderos que incluso contaban con cajeros automáticos y comercios con TPVs, haciendo ajustes importantes pero podrían ser viables en la mayoría de los casos; pero que tenía conocidos en casetas lejanas incluso en zonas serranas en donde la señal de internet es deficiente o intermitente, sufren de cortes de luz con frecuencia y las poblaciones cercanas más bien son lejanas. Dijo que entendía que, en caso de imposibilidad, podrían hacerse cobros en efectivo, pero precisamente por su experiencia sabía que para que haya efectivo suficiente y oportunamente en una caseta de cobro, debe haber un servicio de traslado de valores que recoja excedentes y deje dotaciones cada cierto tiempo, de lo contrario, aún la recepción de dinero en efectivo podría ser inoperante, salvo que los conductores trajeran “el importe exacto”. Apresurado, tomó sus cosas, pidió la cuenta, dio dos billetes de $200, recibió su cambio y se fue.

Los rumores jurídicos. De repente entró A Todas Margaritas una muchacha tal vez de 27-30 años, seria, más formal que la mayoría de las de su edad, al ingresar, Doña Lupe le preguntó por su mamá, y le dijo Lic., ahora ¿qué va a llevar?, supongo que era abogada y pidió sólo dos sobres de comida para perro, pero Doña Lupe rápidamente, le hizo la pregunta: ¿Usted que sabe de leyes, ¿qué me dice de esa ley para que los pagos sean digitales y no en efectivo?, pufff! No le hubiera preguntado, después ya no sabía como pararla. Comenzó por citar el artículo 28 de la Constitución, y después se siguió con la Ley del Banco de México, el sistema de pagos, la Ley Monetaria y otra vez al Banco de México, la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, las facultades que tiene la SHCP y la facultad de designar los sectores de la economía en los que la moneda nacional no puede ser aceptada y debe ser sólo a través de medios electrónicos, etc. Doña Lupe ya estaba mareada, y para la compra que estaba haciendo la Lic.… pero así son esos picapleitos, puso modo stand by y de repente escuchó, el ansiado ¿Cuánto le debo Doña Lupe?, más rápido que un SPEI Doña Lupe le dijo, $32 Lic., ella pagó con un billete de $500. Claro, estaba usando aquella vieja función supletoria del sistema bancario, en donde un billete de alta denominación se convierte fácilmente en moneda fraccionaria en un comercio en lugar de una sucursal bancaria.

El cotilleo cultural. Casi al mismo tiempo en que salía la Lic., entró A Todas Margaritas otro conocido parroquiano de la calle, con su saco de pana y parches en los codos, boina de lana, cabello más o menos largo y canoso, lentes redondos; y pidió lo de siempre, un par de cajetillas de cigarros. Doña Lupe, todavía un poco mareada, pero con mucho interés, hizo la pregunta, oiga Profe (obvio, sabía que desde hace muchos años era maestro de la Universidad) ¿Ahora con la Ley de Pagos Digitales, cree que la mayoría de la gente deje de usar efectivo y paguen con su teléfono o esas cosas modernas? Este señor, aprovechó el momento para abrir una de las cajetillas y encender un cigarro, sí dentro de la tienda, y con solemnidad dijo mientras miraba a lontananza (o sea más allá de la entrada de la tienda): Doña Lupe, el tema no es tan sencillo, la gente tiene desconfianza, sobre todo la gente mayor. Nada como la seguridad de una moneda o billete en la mano. El temor a la tecnología es natural y la posibilidad de fraude es real, mientras más grande se es la escalera que antes se bajaba de a brinco ahora es despacito. El maestro pagó su cuenta con un billete de $100, uno de $50 y dos monedas de $20, recibió el cambio y se fue.

La murmuración Internacional. De repente llegó en coche lujoso un vecino de una de esas privadas cercanas, lo estacionó frente A Todas Margaritas, el señor venía de traje, saludó educadamente a Doña Lupe y le pidió pastillas de menta. Mientras le ofrecía las diferentes marcas que tenía, le dijo: Oiga, usted sabe de negocios y trata con los gringos, ¿Cómo ve eso de los pagos digitales y la eliminación del dinero en efectivo?, el señor volteó a ver su reloj, hizo expresión de todavía hay tiempo, y le contestó amablemente que, aunque es una tendencia mundial importante, en los últimos años ha tenido reveses importantes. Él sabía y comentó a Doña Lupe que hubo un “apagón” el 28 de abril de 2025 que dejó sin energía hasta por 12 horas a España y Portugal, que entre otras cosas impidió al pueblo de ese país acceder a retirar dinero en efectivo de cajeros automáticos y sucursales bancarias. Que, con motivo del inicio de hostilidades contra Irán, el Banco Central de Suecia el 4 de marzo de 2026 emitió un boletín en el que recomendaba al pueblo de Suecia a tener en casa una reserva de por lo menos 1,000 coronas suecas por adulto en efectivo, previendo cualquier contingencia, interrupción de sistemas y electricidad, etc. Que en Suiza el 8 de marzo de 2026, por las mismas razones se modificó la Constitución para establecer que no obstante su alto nivel de transaccionalidad digital quedaría como obligación el mantener moneda física como última instancia ante escenarios adversos. También, le platicó de la prohibición legal que se hizo en Estados Unidos (enero de 2025) de seguir desarrollando las monedas digitales de banco central mediante la revocación de la Orden Ejecutiva 14067, y ya para dejar más nerviosa a Doña Lupe, le comentó de los avisos (Be Ready) que hizo hace unos días el Secretario de Defensa de UK, sobre tener en casa una reserva de dinero en efectivo suficiente para sobrevivir por lo menos 72 horas. Ante el silencio de Doña Lupe, pidió la cuenta y pagó con un billete un poco mayor diciéndole, quédese con el cambio, gracias. Doña Lupe pensó, eso no podría suceder con eso de los pagos digitales y se persignó.

El de la gorra y gafas obscuras. Yo en pleno chisme, con mi refresco y mis pepitas, y llegaron un par de camionetas grandes, negras, nuevas y aparentemente blindadas. Bajó un señor ostentosamente vestido con cuanta marca pudieras encontrar en un centro comercial de lujo, preguntó a Doña Lupe cuál era el Whisky más caro que tenía, ella le dio un par de nombres en realidad bastante estándar, y aunque me da la impresión de que ahí no había conocimiento previo, la Doña muy en su papel investigador ante el fajo de billetes de $1,000 y $500 que sacó le dijo, oiga una pregunta rápida ¿usted que opina de que de ahora en adelante ya no se va a poder pagar en efectivo y sólo digital? El señor, bajó la visera de su gorra, ajustó sus gafas y con molestia dijo secamente ¿cuánto se debe madrecita?, pagó y se fue.

Yo ya había pagado desde el inicio, al terminar me fui, pero creo que, bajo el mismo folclor popular, ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre. Hace rato pasé de nuevo por A Todas Margaritas y vi que los letreros que tenía a la entrada de la tienda fueron retirados y ahora sólo hay uno que dice con letras en negro sobre un fondo blanco “En esta miscelánea no fiamos ni prestamos y sólo pagos digitales aceptamos”

Luis Bartolini Esparza

X: @LBartoliniE

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Consultor en derecho financiero, bancario, financieras populares y Fintech.

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