Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

Kevin Warsh: el guardián técnico del “Tío Trump”

Enrique Campos Suárez | La gran depresión

El ejemplo lo tenemos en casa. Los regímenes autoritarios no tienen empacho en designar en puestos de alta relevancia a los más impresentables incondicionales, aquellos de 10% experiencia, 90% lealtad.

Agrónomos en Pemex, plagiarios en el Poder Judicial, tapaderas en las fiscalías, en fin. Sin pudor, pero con la garantía de obediencia absoluta.

En Estados Unidos se esperaba que Donald Trump repitiera la fórmula populista de designar una extensión de sus caprichos monetarios al frente de la Reserva Federal, alguien que simplemente ejecutara la interpretación de la Casa Blanca de lo que considerara la mejor política monetaria.

Pero, resulta que la decisión de Trump de nominar a Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell en la presidencia de la Reserva Federal (Fed) a partir de mayo ha sacudido el tablero financiero.

A simple vista, la elección resulta paradójica: ¿por qué un Presidente que exige subordinación y que quiere, por decreto, una tasa de interés de referencia de 1% elige al banquero que renunció a la Fed en el 2011 por oponerse a la política de expansión monetaria excesiva?

En esto parece haber un riesgo calculado. Primero el chisme: Warsh es hijo de un amigo cercano a Trump. Resulta que el candidato a Presidente de la Fed es esposo de Jane Lauder, heredera del imperio de cosméticos Estée Lauder. Ronald Lauder, suegro de Warsh, es amigo cercano de Trump desde la Universidad de Pensilvania.

Y como para seguir con el tono del chisme, tipo nota de la farándula, resulta que Ronald Lauder ha sido un apoyador financiero y político de Trump y fue quien originalmente le sugirió la idea de comprar Groenlandia.

Este chisme no es poca cosa, pero hay algo más. Parece que su amigo, por supuesto, y otros asesores convencieron a Trump de que necesita un “muro de credibilidad” que calme a los mercados, sobre todo al mercado de bonos.

Y así ha sucedido desde el viernes que se conoció la noticia. La reacción inicial de los mercados ha sido un claro risk-off ante la expectativa de los inversionistas de que al frente de la Fed no llegue un títere sino un economista capaz de priorizar la austeridad monetaria si la inflación persiste.

La llegada de un perfil técnico como Warsh reduce la volatilidad extrema y en el caso del peso mexicano, aunque resulte paradójico, tener una moneda menos apreciada es una señal de mayor estabilidad económica.

En esta, Trump gana. Neutraliza las críticas del fin de la autonomía del banco central, establece una línea directa con la presidencia de la Fed, con el hijo de uno de sus mejores amigos y coloca a un crítico feroz del “establishment” actual de Powell.

Ahora, hay que tener claro que Kevin Warsh se ha sacado la rifa del tigre, porque si el futuro Presidente de la Fed tiene un día que ceder ante las presiones del “tío Trump” de influir en el Comité de Mercado Abierto del banco para bajar las tasas de interés en un entorno de presiones inflacionarias, digamos, por los aranceles, la credibilidad de la Fed y de él mismo podrían ser el precio por pagar.

La decisión de Trump de nominar a Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell en la presidencia de la Reserva Federal (Fed) a partir de mayo ha sacudido el tablero financiero.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas