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Feijóo no entiende a Sánchez
Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
Pedro Sánchez perdió las últimas elecciones generales, pero logró formar gobierno gracias al apoyo de los nacionalismos periféricos y de los partidos que se encontraban a la izquierda del PSOE.
El presidente español supo refrigerar el “volcán” del independentismo catalán; si los dogmas de Rajoy le impidieron negociar con CiU, el partido del entonces presidente de la Generalitat Artur Mas, Sánchez tuvo el acierto de buscar salidas políticas para los independentistas fugados en Europa, encabezados por Carles Puigdemont.
El Partido Popular (PP) no logró la mayoría de los escaños en las elecciones de 2023, en parte, porque pensó que sin Cataluña ni el País Vasco, e inclusive, sin Vox, Alberto Núñez Feijóo podría obtener la llave de la Moncloa con tan solo los votos del nacionalismo español, cuyo ojo de agua se encuentra en Madrid.
Los siete escaños de Junts, el partido de Puigdemont, le otorgaron a Sánchez la llave de la Moncloa.
Tres años después, es Junts el partido que ha dejado caer a Sánchez.
El pasado viernes Junts votó en contra de dos propuestas de alivio a la crisis de la vivienda. Sánchez convocó a elecciones el pasado lunes y dos días después falleció en Madrid Maricarmen, símbolo de los desahucios provocados por la gentrificación.
La imagen de Pedro Sánchez se ha desgastado súbitamente por tres importantes casos de corrupción cercanos a él: José Luis Ábalos, Santos Cerdán, ambos exsecretarios de organización del PSOE, y Begoña Gómez, su esposa.
Este último caso, instruido por el juez Juan Carlos Peinado, tiene rasgos de lawfare.
No solo la corrupción ha minado el territorio donde se mueve el presidente Sánchez, su mal manejo de la crisis en Ceuta y su relación con la dictadura de Nicolás Maduro, lo empujaron al vacío hasta que ocurrió el retiro de apoyo de Junts el pasado viernes.
“Por fin”, dijo Feijóo el lunes minutos después del anuncio del adelanto electoral. La presión en las calles de Madrid subió el martes y miércoles por parte de los manifestantes que decidieron acampar en la Puerta del Sol. Su rechazo a los partidos que no apoyaron las iniciativas de Sánchez tomó otra dimensión el miércoles por la tarde, tras la muerte de Maricarmen.
Vendrá una huelga general anómala: no contra el Gobierno sino en contra del PP, Vox y Junts. El Partido Nacionalista Vasco votó a favor de una de las propuestas.
En las horas de crisis se conocen a los líderes. Ni Feijóo ni Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid) tienen reflejos de líderes. Su nula empatía con Maricarmen y su carencia de rasgos políticos que se asimilen a crisis de tipo social, los han colocado en fuera de lugar.
Es muy probable la derrota de Sanchez en las próximas elecciones, pero la batalla sobre los desahucios la está ganando. Sabe jugar al ajedrez político.