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Estrategias de financiamiento a pequeños productores mediante las SCAPS
Las cajas de ahorro y préstamo tienen un impacto significativo en la economía local, ya que ofrecen inclusión financiera en zonas rurales, siendo la principal fuente de financiamiento para pequeños y medianos productores.
Opinión
Las Cajas de Ahorro y Préstamo son fundamentales para que pequeños y medianos productores puedan acceder a diversos servicios financieros buscando combatir la desigualdad y la pobreza.
Con el fin de promover la inclusión financiera de personas con recursos limitados o sin acceso a la banca tradicional surgen las Cajas de Ahorro y Préstamo, las cuales son intermediarias financieras sin fines de lucro reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), donde sus miembros son socios y ofrecen servicios como créditos con tasas de interés competitivas, cuentas de ahorro, inversiones, entre otros.
Actualmente existen aproximadamente 149 cajas de ahorro y préstamo autorizadas y supervisadas por la CNBV, las cuales cuentan con seguro de depósito para proteger a sus socios.
En México la primera caja de ahorro y préstamos es fundada en octubre de 1951 y se le conoce como Caja Popular, dicha caja buscaba combatir la desigualdad y pobreza, marcando el inicio del cooperativismo de ahorro y préstamo moderno en el país.
A principios de 1993, surgen las Cajas Solidarias con el objetivo de consolidar los avances obtenidos en diferentes programas de varias dependencias federales encargadas de abatir el rezago en regiones de pobreza; pueden considerarse como una base del sistema de banca campesina administrada por los propios productores y de acuerdo con sus necesidades y características particulares.
Hoy en día las cajas de ahorro y préstamo tienen un impacto significativo en la economía local, ya que ofrecen inclusión financiera en zonas rurales, siendo la principal fuente de financiamiento para pequeños y medianos productores, facilitando el acceso a productos como semillas, maquinaria, ganado, así como a otros bienes y servicios esenciales para la realización de actividades para personas que de otro modo no podrían adquirirlos.
Lo anterior significa que las cajas actúan como motores de desarrollo económico local, adaptándose de manera eficiente para servir a sus miembros.
Como parte de fomentar la inclusión financiera las cajas de ahorro y préstamo trabajan estrechamente con FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura), la cual es una institución que opera en México como una banca de segundo piso fondeando y garantizando a sus intermediarios financieros para que estos a su vez, dispersen los créditos a sus socios con el objetivo de llevar financiamiento en el sector agroalimentario, forestal y del medio rural con énfasis en grupos vulnerables procurando condiciones para la igualdad sustantiva.
Lo anterior significa que a través del esfuerzo de ambas partes se impulsa la producción primaria, la agroindustria y la comercialización en el medio rural ya que se tiene una mayor cobertura por que es posible llegar a zonas alejadas, lo que a su vez ayuda a reducir los costos de transacción para los productores.
Cabe resaltar que FIRA cuenta con servicio de garantías, que tiene como finalidad garantizar la recuperación parcial de los créditos elegibles para FIRA y mitigar el riesgo para los intermediaros financieros.
Entre las garantías que ofrece FIRA se encuentran Fonaga (Fondo Nacional de Garantías) que otorga garantías crediticias para aquellas personas físicas y morales del sector rural que requieran financiamiento para el desarrollo de sus actividades económico-productiva de hasta 160,000 Udis; en otras palabras, es una garantía complementaria que facilita el acceso al crédito formal a los productores de menor desarrollo ante intermediarios financieros.
FIRA también opera a través de Proaf (Programa de Financiamiento a la Agricultura Familiar) facilitando el acceso a créditos de hasta 33,000 Udis por acreditado para pequeños productores que buscan incrementar su productividad y cuyos ingresos se sustentan de manera principal en la actividades agropecuarias y rurales, en donde, utilizan predominantemente mano de obra familiar.
Un claro ejemplo de lo que se ha mencionado es Agencia FIRA Santiago Papasquiaro, Dgo., la cual, a través de las cajas de la región se operaron 635 créditos en 2024 y 2025, con un monto promedio de crédito de 79,000 pesos, de los cuales un 60% fueron hombres, 39% mujeres y el 1% personas morales, lo que arrojó un monto total de 50.1 millones de pesos.
Es importante mencionar que el trabajo conjunto entre FIRA y las Cajas no solo se centra en el financiamiento, sino también en brindar fortalecimiento técnico, ya que se proporciona una capacitación para profesionalizar los procesos de crédito y mejorar la atención a personas y empresas.
Además, FIRA estimula la inversión productiva, promueve el desarrollo sostenible y reduce el riesgo de los intermediarios y productores al ofrecer fondos de garantía, facilitando tasas de interés más bajas y accesibles para pequeños productores.
*Alma Lucila Zúñiga Clemens es agente en la agencia Santiago Papasquiaro de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.