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¿Doblar la apuesta contra Estados Unidos por Andy?
Juan María Naveja | Al margen
Está claro, el obradorato no actuará contra ninguno de los suyos, menos, mucho menos contra Andy o cualquiera de los hijos de López Obrador, del expresidente mejor ni hablamos, seguirá oculto en algún lugar de la selva o de casa en casa de la Ciudad de México, salvo que Cuba sea el mejor refugio, lo cual no es seguro por los afanes del gobierno de Trump de controlar la isla.
Van a mantener el escudo protector de la red morenista, mientras puedan van a proteger a Rocha Moya, Inzunza, Adán Augusto, Mario Delgado, Américo Villarreal, Alfonso Durazo, Ricardo Peralta, Audomaro Martínez, Rafael Ojeda y varios más, muchos más.
Y seguirán recurriendo a la detención de opositores como Ernesto Ruffo, a pesar de que no se sostenga la acusación, al menos no tiene la contundencia que se ha exhibido con el contrabando de combustible, la Fiscalía podrá reiterar que no hay pruebas sólidas contra Andy, lo cual es falso, abundan las grabaciones, contratos, documentos que han sido difundidos por medios de comunicación.
Seguirán las machincuepas de Claudia Sheinbaum, así se le vayan acumulando los expedientes, de la sobreprotección a Adán Augusto pasó a la de Rubén Rocha Moya, lleva más de cuatro meses retando al gobierno de Estados Unidos, ahora, va para una semana de dar la cara por Andy, así trague gordo como ocurrió el martes con las preguntas de la reportera Dalila Escobar.
Las cosas no van a parar ahí, una semana atrás el reportero de Meganoticias, Jorge Chaparro Acosta, metió en apuros al Secretario de Seguridad, García Harfuch, quien dijo que ni conocía a los mencionados por un testigo protegido que sostiene hubo una negociación entre el funcionario y Andy, dice bien el abogado de los Farías, si mintió en ese tema, quiere decir que el testigo también mintió en el caso de los sobrinos del exsecretario de Marina.
Son tantos los involucrados, tan abundante la información que ha surgido de los detenidos que el entramado pudiera encaminarse a un megaproceso como el que se siguió contra directivos de la FIFA.
Si no fuera el caso, habrá que tomar en serio la declaración del Secretario de Guerra de Trump, Pete Hegseth, quien anticipó que después de los operativos por mar vendrán las acciones por tierra en contra de los cárteles.
Al parecer, en el obradorato hay la creencia que construir una narrativa local dirigida a sus seguidores les dará buenos resultados en la elección del año próximo, apuestan que el partido de Trump perderá las elecciones de noviembre y que eso bajará la presión.
Lo dicho, seguimos a expensas de lo que están publicando los medios de comunicación y plataformas digitales para conocer la corrupción del régimen y de las acciones de Estados Unidos, el episodio Andy así se confirma, con una Fiscalía omisa, se niega a investigar porque dice exoneró al hijo de López Obrador porque no tiene ninguna prueba para abrir una carpeta.
Lo que ignoran, o no lo saben, es que hay temas que superan al mismísimo presidente, son las agencias de seguridad las que marcan la pauta y el mandatario las aprueba o negocia, aun así, hay resabios en el ánimo del administrador de la DEA, Terri Cole, fue agente en México y sufrió los ataques de López Obrador, Christopher Landau como embajador aprendió el modus operandi obradorista.
Hay que decirlo, Estados Unidos ya se está cansando de la simulación, no hay avances en sus solicitudes, el gobierno sigue defendiendo a los políticos que Washington tiene en la mira, la impresión es que los casos no avanzan y crece la connivencia.
Refugiado en una supuesta injerencia, un ataque a la soberanía, la Fiscalía y el gobierno prefieren no investigar, en palabras del exministro José Ramón Cossío, “el verdadero acto soberano sería estar investigando, con nuestros medios, con nuestras leyes y nuestras autoridades”.