Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

Cajas chinas, entre el nacionalismo y el neoliberalismo

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros

La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad. Epicteto

Marcación especial requieren los acontecimientos más recientes en nuestro país, porque los hechos consumados, que para algunos resultan aislados, para la inmensa mayoría de los críticos, incluyendo a la disminuida oposición, que también se hace escuchar, son consecuencia de frenos inducidos.

Se ha ido el ideólogo, como le nombran, de los libros de texto gratuitos, esos que reparte el gobierno federal al inicio de cada ciclo escolar, y que al parecer tratan de cambiarle el rumbo a la historia, no a la geografía, a la retórica de lo que aprendimos en los años setenta, ahora distantes al neoliberalismo.

Lejos del bullicio que provocó el atrincherarse en su oficina cerca de cien horas, Marx Arriaga despertó suspicacias, y las justificaciones son todas a la vez, la que no se escucha, pero se advierte, es el silencio que fue provocando su protesta del otro lado de la mesa de las discusiones, en las entrevistas minimizadas de otro personaje de hoy, Julio Scherer.

Un libro que no dice mucho, pero hace ruido al interior del morenismo duro, ese grupo de experredistas que se sienten afectados en su entorno, con miras a las distinciones del partido, en la repartición de posiciones de privilegio, las famosas y no discutidas plurinominales, menos aún desaparecidas.

Se han aparecido o reaparecido las no tan concurrentes “cajas chinas” en la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, y el hacedor de los libros de texto ha sido, según algunas mentes perversas, parte de esa sincronía para disminuir el impacto negativo que estaba tejiendo el exconsejero jurídico de López Obrador, amigo personal del expresidente y quejoso ante un solo funcionario hoy, adonde direccionó sus respuestas en entrevistas. 

Por supuesto que en México tenemos presente ese nacionalismo a ultranza, defendemos los valores, los símbolos patrios, “el respeto al derecho ajeno es la paz”, frase de Juárez es casi estandarte de defensa hacia el exterior, léase Cuba o Venezuela, violentados por los Estados Unidos. 

Lo que a veces nos falta es memoria, volvemos a considerar creerles a los mismos de antes, los que mintieron, simularon y hasta hicieron derroche del erario, recordar cuantos exgobernadores siguen procesos judiciales en cárceles y otros más los andan buscando con órdenes de búsqueda en el extranjero. 

Se puede intentar defender lo defendible, pero no hay defensa ante la ridícula realidad de la queja sin evidencias, porque están a la vista los beneficiarios del primer gobierno de la 4T, y en la denominación del segundo piso que se construye y se va transformando actualmente, muy pocos se salvan en la austeridad, la no corrupción o la justa medianía, que postulaba y no cumplió el nativo de Macuspana.

Las decepciones de los de a pie son notorias, hay más que molestia, hay encono, no hay distracciones, tenemos el compromiso los pensantes, de saber salir adelante entre el deseo y las ruinas de la pobreza de espíritu de los malos de una película de horror, por la ambición desmedida en el poder político, incrustados hoy. 

ENTRE LÍNEAS

Los destapes totales de los aspirantes a gobernadoras y gobernadores en los diecisiete estados del país que renuevan ese cargo, será en noviembre, para que no se de la arrebatinga entre partidos, y vaya que habrá sorpresas.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas