Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

La brecha en Puebla: Inclusión financiera, oportunidad para el agro

OpiniónEl Economista

Para muchas personas, realizar una transferencia, pagar con tarjeta o solicitar un crédito es parte de su vida diaria. Sin embargo, para miles de habitantes de comunidades rurales de Puebla estas acciones representan un desafío.

En algunas localidades, acceder a una sucursal bancaria implica recorrer largas distancias, incluso renunciar a oportunidades de financiamiento para emprender o crecer un negocio.

La realidad de Puebla refleja una estrecha relación entre rezago social e inclusión financiera. Alrededor del 15% de los municipios del estado presenta un rezago social de alto a muy alto; el 30% se encuentra en una condición media y el 55% registra niveles bajos o muy bajos.

Esta situación se observa en el acceso a los servicios financieros. Los municipios con mayores carencias tienen menos sucursales bancarias, cajeros automáticos y una menor disponibilidad de productos de ahorro y crédito.

Adicional a factores como el rezago en educación financiera, la informalidad económica, el atraso digital y la dispersión geográfica de muchas comunidades.

Diversos estudios han demostrado que las personas con mayores conocimientos financieros tienden a aprovechar mejor las oportunidades de ahorro, inversión y financiamiento.

Por el contrario, cuando existen bajos niveles de educación financiera, los recursos disponibles suelen administrarse con menor eficiencia y se limita la participación en los mercados financieros formales.

El Panorama Anual de Inclusión Financiera 2025 de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) muestra con claridad esta brecha. Solo el 4% de las sucursales bancarias del estado se ubica en municipios con rezago social alto o muy alto, el 84% se concentra en municipios con rezago bajo o muy bajo.

De los cajeros automáticos: únicamente 2% se encuentra en los municipios con mayores carencias, frente al 92% localizado en aquellos con mejores condiciones sociales.

Adicional solo el 2% de las cuentas financieras y el 1% del acceso al crédito corresponden a municipios con rezago social alto o muy alto, mientras que la mayor parte de estos servicios se concentra en municipios con menor rezago.

Respecto a las remesas, durante 2025, Puebla recibió 3,356 millones de dólares, pero solo el 2% llegó a municipios con rezago social alto o muy alto, mientras que el 90% se concentró en municipios con rezago bajo o muy bajo.

La limitada inclusión financiera no es resultado de un solo factor. Puebla enfrenta condiciones estructurales que dificultan la expansión de estos servicios.

Se estima que aproximadamente el 75% de las micro, pequeñas y medianas empresas presenta algún grado de rezago digital y que 7 de cada 10 negocios todavía no aceptan pagos electrónicos.

La compleja geografía del estado, particularmente en las sierras Norte y Nororiental, incrementa los costos de instalación y operación de infraestructura financiera y de telecomunicaciones.

A esto se suman bajos ingresos, informalidad laboral y cierta desconfianza hacia las instituciones financieras, factores que limitan la oferta y la demanda de servicios.

Cerrar la brecha financiera en Puebla requiere una estrategia integral que combine infraestructura, educación financiera y digitalización. Una alternativa es ampliar la red de corresponsales financieros, con comercios locales para realizar depósitos, retiros y pagos.

Resulta fundamental fortalecer a las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo y a otros intermediarios financieros con presencia en comunidades rurales y de difícil acceso.

En este esfuerzo, FIRA impulsa programas de garantías y apoyos orientados al fortalecimiento de intermediarios financieros, facilitando mayor cobertura y acceso al financiamiento productivo, mediante garantías como PROAF, PROEM y PROIF, son algunos de los principales programas para el sector agropecuario donde se promueve el acceso al crédito para productores y empresas que enfrentan limitaciones de garantías.

La inclusión financiera es mucho más que un tema bancario; representa una herramienta para reducir desigualdades y generar oportunidades de desarrollo.

En este contexto, FIRA contribuye al cumplimiento de su Objetivo Prioritario 1: Expandir la inclusión financiera, mediante el fortalecimiento de intermediarios financieros y el impulso de mecanismos que acerquen servicios y financiamiento a más productores y empresas del medio rural y agroalimentario.

El desafío de bancarizar a Puebla sigue vigente, pero es una gran oportunidad. Conocer las alternativas disponibles y acercarse a los intermediarios financieros puede ser el primer paso para aprovechar herramientas que impulsen el crecimiento económico y el bienestar.

La inclusión financiera no debe verse como acceso a servicios, sino como una puerta para construir un desarrollo más equilibrado, competitivo e incluyente para Puebla.

*Paola Olivares Cuevas es residente estatal de FIRA en Puebla, Pue. La opinión aquí expresada es de la autora y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas