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Opinión

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Soberanía energética y alimentaria, ruta incierta

El gobierno mexicano avanza por una ruta incierta en la relación comercial con sus dos principales socios comerciales: Estados Unidos y Canadá.

Cierra el año y muy probablemente continuará el inicio del próximo, cruzando una especie de túnel oscuro, del que no se sabe a dónde lo llevará.

El gobierno mexicano registra un fuerte incendio que podría derivar en una conflagración mayor.

Y cuando todavía no empieza a sofocar este riesgoso incendio –registrado en el terreno de la política de soberanía energética que enarbola la actual administración– ya sonaron las alarmas por un probable nuevo incendio, que está por generarse en el terreno de la soberanía alimentaria del gobierno lopezobradorista que prohíbe a partir del 2024 la importación de maíz amarillo genéticamente modificado, el uso del herbicida glifosato y otros fertilizantes.

La semana pasada la secretaria de Economía, Raquel Buenrostro, se reunió con la representante comercial de EU, Katherine Tai.

Contrastaron los comunicados de una y otra parte.

Para México fue una reunión fructífera en la que se buscó lograr una solución a las preocupaciones de EU.

Buenrostro antes de irse dijo que llevaba en el portafolio propuestas para atender dos de las cuatro preocupaciones de los estadounidenses.

Sin embargo, por el contenido de los comunicados oficiales posteriores a la reunión, pareció que no se había alcanzado ningún avance.

El gobierno de EU, insistió en la necesidad de alcanzar una solución urgente al tema de la energía en México.

Adicionalmente, el gobierno estadounidense recalcó la importancia de evitar cualquier interrupción en las exportaciones de maíz de EU a México. Exigió además que México base su resolución en bases científicas en torno a los productos agrícolas biotecnológicos.

No fue la primera vez de un exhorto de este tamaño. La misma funcionaria ya lo había externado en reunión previa. También lo hizo en paralelo la ministra canadiense Mary Ng.

Adicionalmente, el secretario de Agricultura de EU, Tom Vilsak, se entrevistó directamente con el presidente Andrés Manuel López Obrador para plantearle directamente sus preocupaciones en torno a la prohibición de importación de maíz amarillo y el uso del glifosato, como lo establece un decreto presidencial.

El presidente López Obrador, en su conferencia mañanera primero respondió que México y EU podría ir a un panel de controversias por este tema y luego matizó al señalar que las autoridades sanitarias de ambos países podrían revisar en conjunto si hacen daño o no los alimentos genéticamente modificados.

Los secretarios de Relaciones Exteriores y Agricultura, Marcelo Ebrard y Víctor Villalobos anunciaron que  una misión (con una delegación de autoridades sectoriales de esas dependencias más Cofepris) se reunirá con sus contrapartes en EU, para analizar estos temas.

Son dos temas, cuyo denominador común es la presunta defensa de la soberanía energética y alimentaria del gobierno mexicano.

En el tema energético, a pesar de que el gobierno mexicano busca solventarlo sin llegar a la fase contenciosa, lo cierto es que se ve poco probable que lo logre en la medida en que no prevé cambiar su política energética. Ésta, desde el punto de vista del gobierno de EU, al darle protección a Pemex y la CFE afecta los intereses de las empresas de ese país.

Los expertos sectoriales consideran que México no tiene posibilidades de ganar en un panel de controversias en el seno del T-MEC.

Por otra parte, en lo que corresponde a la prohibición de maíz amarillo, glifosato y otros fertilizantes, México tampoco tiene oportunidad de ganar porque su decisión contraviene lo que firmó en el T-MEC y porque sus argumentos no están basados en pruebas científicas.

Lo que sí existe, refiere Juan Carlos Anaya, el influyente consultor de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, es un estudio de 20 reconocidos investigadores del Comité de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias en el que señalan que los alimentos transgénicos  son inocuos para la salud humana; que no se ha detectado científicamente que produzcan daños a la salud humana.

Y por otro lado, si México optara por importar maíz amarillo genéticamente no modificado aumentaría el costo, iría en contra del propósito de abatir la inflación y causaría un enorme problema de desabasto.

A ver.

Periodista desde 1975, ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet. En los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Fórmula Financiera, que se transmite por Grupo Fórmula.

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