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Reingeniería en el gobierno de AMLO
La reingeniería de gobierno federal, propuesta por el diputado federal Mario Delgado, centraliza el ejercicio y fiscalización de los recursos públicos en la SHCP, la SFP y la Presidencia de la República. Control, mucho control en manos de unos cuantos, es el corazón de la propuesta.
El dictamen para modificar la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal contiene cambios a las nominaciones de las secretarías y les otorga nuevas funciones, sobresale la creación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, quitando las funciones de seguridad pública a la Secretaría de Gobernación, tal como ocurrió en el sexenio de Vicente Fox. Sin lugar a duda la seguridad es el principal reto que enfrenta el país, de su pronta resolución depende el desarrollo de muchos estados y municipios, es factor crucial para recuperar la confianza de los ciudadanos.
Llama la atención el tema de la coordinación-centralización de los programas federales en los superdelegados, quienes dependerán directamente de la Presidencia de la República, dichos funcionarios coordinarán a las representaciones (antes delegaciones) de las secretarías en los estados. Habrá que esperar el modelo de coordinación entre los superdelegados con los secretarios de Estado, pero sobre todo con los gobernadores para dimensionar el alcance de la medida, es notorio que la medida pretende controlar el uso indiscriminado de los programas federales por parte de los gobiernos de los estados y que no es bien vista por los gobernadores.
En el tema de control y gasto público, otorga a la SHCP la facultad de establecer y conducir la política de contrataciones públicas, sustituye las oficialías mayores por unidades de administración y finanzas dependientes de esa secretaría; con ello el secretario Urzúa es el responsable único de las compras públicas y de la administración de los recursos públicos en la APF.
En el paquete anticorrupción, refuerza en la SFP el control interno, deja totalmente a su cargo a los titulares de los órganos internos de control, quienes pasan a depender presupuestalmente de esta secretaría, con estas medidas se pretende eliminar debilitamiento que por muchos años tuvo la SFP.
El paquete de reformas se basa en la centralización y el control, per se ésta no es ni buena ni mala, es simplemente una herramienta administrativa, habrá que esperar sus resultados para evaluar su eficacia. Un poco de control no le hace mal al gobierno.