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Para cuando la vacuna anticovid ya esté a la venta
¿Cómo será la nueva etapa en la que todos ya vayamos aprendiendo a convivir con el virus pandémico Covid-19? Nadie lo sabe de cierto, pero por lo pronto la certeza es que el virus llegó para quedarse, y lo más probable es que así también la vacuna. La duda es cómo nos la iremos aplicando hacia el futuro.
Los directivos de las farmacéuticas confían en que haya una aplicación por lo menos anual y que las inmunizaciones ya empiecen a entrar al mercado, pero al mismo tiempo saben que será en volúmenes mucho menores. Se estima que la vacuna anticovid sea aplicada en cantidades similares a la de influenza que en el caso de México son entre 30 y 40 millones de dosis cada año.
Hace unos días el director médico global de Moderna, Paul Burton, dijo en sesión de prensa con medios de Latinoamérica que ya se ve cerca la aprobación de parte de los reguladores sanitarios para que las vacunas anticovid puedan venderse abiertamente en el mercado, es decir que su autorización ya no sea por uso de emergencia sino que sea una aprobación general de modo que ya puedan ser adquiridas por empresas privadas y no sólo por gobiernos como ha sido hasta ahora.
Previó que al menos la FDA, regulador sanitario de Estados Unidos, y la EMA, regulador sanitario de Europa, ya estarán en esa transición en el 2023 para que en 2024 ya esté permitida la venta abierta de las vacunas pandémicas, de igual manera que sucede con cualquiera otra de las vacunas existentes.
De ser así, ello significará un cambio radical en el manejo de la pandemia o, más bien, es de esperarse que ya no haya pandemia, sino que ya hayamos pasado a la fase de endemia, cuya descripción científica es cuando existe un número usual o esperado de casos de una enfermedad en un área geográfica o en una población específica.
Sería de esperar que dadas las amplias ganancias obtenidas por las farmacéuticas que desarrollaron las vacunas anticovid, particularmente Pfizer y Moderna con sus versiones con base en ARN mensajero, ya no tengan tanta presión de los accionistas porque ya lograron el retorno de inversión con los ingresos logrados por la venta masiva de sus inmunizaciones. Pero tal parece que no. Wall Street Journal publicó el jueves pasado que Pfizer estima el precio comercial de su vacuna anticovid entre 110 y 130 dólares (el equivalente a 2,200 y 2,600 pesos), un precio casi 4 veces más alto que los 30 dólares en que la vendió al gobierno estadunidense. En el caso de la vacuna de Moderna, su precio en el mercado podría llegar a 100 dólares por dosis (2,000 pesos), más de 5 veces más alto que los 16.50 dólares en que la vendió a los gobiernos. Y confían en colocar su versión bivalente Spikevax que genera una inmunidad más duradera.
Esos aumentos desmesurados de precios buscan compensar la menor demanda de refuerzos. Pero está por verse que el mercado los acepte, y que la gente sí acceda a seguirse aplicando los refuerzos aun pagándolos de su bolsillo y a esos precios. Se entiende que el Gobierno tendrá que seguir comprando cierta cantidad para cubrir a segmentos de población vulnerable, igual que sucede con la vacuna para influenza.
Por lo pronto los anuncios sobre el precio funcionaron para dar aliento a las acciones de Pfizer, una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo, que en el último año bajaron cerca de 30%. En el caso de Moderna, BioNTech y Novavax, tres farmacéuticas jóvenes cuyo sostén depende sobretodo de las inmunizaciones Covid para generar prácticamente todas sus ganancias, sus acciones han caído al menos dos tercios durante el último año.
Diverso potencial del ARNm
En Moderna están convencidos de que el ARN mensajero es sumamente potente y adaptable al grado de que sus investigadores trabajan en 15 programas distintos de nuevas vacunas para distintos virus. Entre ellos, VIH, virus sincicial, herpes simple y varicela zoster, citomegalovirus y el virus EBV que causa mononucleosis infecciosa. También investigan en enfermedades raras y en el área oncológica. En ésta última van aliados con Merck para conseguir opciones hechas a la medida para un individuo identificando antígenos en tumores; ésta sería como una inmunización contra el cáncer la cual podría contener hasta 30 proteínas en una sola vacuna. Ya iremos sabiendo qué resultados obtienen en los siguientes años.
El laboratorio de Semar
Que la Secretaría de Marina tenga ahora su propio Laboratorio de Farmacología y Toxicología autorizado por Cofepris, es una noticia de gran relevancia. Con esto la dependencia estará en posibilidad de analizar narcóticos y demás sustancias de origen ilícito en aduanas y puertos, es decir las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (Asipona) sectorizadas a la Semar. Pero además la idea es fomentar y promover la investigación médica dentro del Ejército. Una pregunta que queda es: ¿el plan es apoyar al Laboratorio Central de Aduanas de México o hacerlo a un lado?
Análisis CIEP sobre presupuesto en salud
Muy recomendable de leer el análisis emitido por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), “Gasto en salud y Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Refiere que para salud México sólo ha destinado entre 2.5 % y 2.9 % de su PIB anual, esto es menos de la mitad del 6% del PIB sugerido internacionalmente. Durante la pandemia en 2020 el gasto en salud presentó un aumento de 3.4 % respecto a 2019 y fue una décima parte de lo que se habría requerido para dar respuesta al Covid-19. Aunque para el próximo año se propone un aumento histórico del orden de 14.6 %, aún se ubica en 2.93 % del PIB.