Lectura 2:00 min
Los tomates de invernadero ¿saturan el mercado?
El gran interés por la producción de hortalizas bajo invernadero ha traído un importante crecimiento de su superficie establecida. Lo más común es que inicien con el cultivo de tomate rojo (jitomate), porque es del que más se tiene experiencia, no así en otras hortalizas, incluso como el pimiento morrón o el pepino que son los que siguen en importancia al tomate.
Por ello, una pregunta frecuente es si estos invernaderos están ocasionando una saturación del mercado, que lleve a una caída de precios para los productores de tomate.
Este temor es razonable aunque para tener una mejor idea de la posible respuesta, consideremos lo siguiente: si al año se instalasen 1,000 hectáreas de invernadero y en promedio en ellas se produjeran 200 toneladas por hectárea, se tendría un nuevo volumen de producción de 200,000 toneladas que entrarían a competir por los mercados. Si este fuese el caso, es lógico suponer que hay problemas en puerta.
Los datos anteriores pueden ser engañosos, por lo que es conveniente observar que en el periodo de 1999 al 2008 (según datos de la Sagarpa) la superficie sembrada de tomate a cielo abierto pasó de 84,000 a 57,000 hectáreas, con una disminución de 32% y la producción pasó de 2.42 a 2.26 millones de toneladas.
Si la producción nacional es más o menos constante y la superficie ha disminuido en forma significativa, podemos concluir que se está dando una transferencia de la producción de campo hacia los invernaderos, así como también mejoras tecnológicas en campo.
De momento, la producción de tomate de invernadero no ha provocado una sobreoferta nacional, al contrario, con el creciente volumen de exportaciones y la reducción de la producción de campo, la oferta nacional se ha mantenido en los últimos 10 años; sin embargo, sí se debe preveer la necesidad de diversificación de cultivos y mercados para evitar problemas futuros.
*José Alonso Ramos Novelo es jefe del Departamento de la Dirección de Consultoría y Desarrollo Tecnológico en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.
jaramos@fira.gob.mx