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Opinión

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La juez Lobo

En el origen, la parte agraviada solicitó el amparo a la justicia federal, en plena disidencia a la autorización otorgada por la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación para exhibir el documental Presunto Culpable.

La queja fue turnada a la ponencia de Blanca Lobo Domínguez, titular del Juzgado XII de Distrito en materia administrativa, quien al dictar como medida precautoria que saliera de la cartelera el exitoso filme, involuntariamente concitó la furia de sus promotores, de una parte bastante extendida de la opinión pública y de algunos despistados funcionarios federales, como el subsecretario Héctor Villarreal, quien toscamente, en un tono impropio de un funcionario de su nivel, requirió explicaciones a la juez.

Ya no se verá si la Segob, como alardeó Villarreal al borde de la rebeldía, hace valer los elementos que acreditan la plena legalidad del permiso otorgado a Cinépolis. No fue necesario. Sin embargo, con una contundencia que caracteriza al Poder Judicial, la juez Lobo respondió al oficio 004086 de RTC que la suspensión provisional (del 2 de marzo) implicaba que en su carácter de autoridad responsable debía girar las instrucciones necesarias para detener la proyección, distribución y comercialización del documental Presunto Culpable en los medios de comunicación a quienes autorizó a hacerlo, toda vez que el objeto de la medida cautelar es conservar la materia del amparo hasta la terminación del juicio .

En sí mismo, el litigio que enfrenta a los protagonistas, a los realizadores y a los exhibidores de Presunto Culpable, sirve para evidenciar los laberintos que deben recorrerse para alcanzar justicia en México. Además de las quejas de RTC y su temporal desacato a la orden judicial, destacan las solicitudes -denegadas casi todas-para admitir terceros perjudicados en la causa 171/2011 y la absurda petición de los representantes de la dependencia federal de hacer pública la demanda de amparo, a sabiendas que esto lo impide la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información.

Después de la audiencia incidental, celebrada el 11 de marzo, y del desahogo de la audiencia de ayer, la juez Lobo Domínguez resolvió negar la suspensión definitiva de la autorización emitida por RTC, dependencia que ahora quedó obligada a resguardar y camuflajear la identidad del quejoso durante la exhibición comercial de la película.

La modificación de las copias de la cinta original (que se exhibe en 200 salas de todo el país) tiene efectos inmediatos y RTC tendrá que verificar que se cumpla y proteger los datos personales del testigo de cargo del asesinato de Juan Carlos Reyes Pacheco.

La juez que hará cumplir la ley a Villarreal y a la RTC está en plan didáctico, como en sus orígenes profesionales.

Y es que antes de la carrera judicial, Lobo Domínguez había tomado previamente la ruta de la docencia, aunque no dio cátedra ante grupo. En la Escuela Normal de Toluca alcanzó su título como educadora, con la tesina La agresión como producto de la sociedad , en 1980. Un lustro más tarde, se graduaría de la Facultad de Derecho de la UAM Azcapotzalco con otra tesina, ésta sobre el marco jurídico que rige la integración comercial entre la Unión Europea y América Latina.

Hasta 1991 fue que inició su trayectoria en el Poder Judicial, como actuaria interina en el extinto Juzgado IV del Estado de México, con sede en Tlalnepantla. Allí estuvo hasta 1997, cuando pasó a ser Secretaria del Juzgado IV de Distrito en materia administrativa, en el Distrito Federal.

Desde 2003 se desempeñó como Secretaria de Estudio y Cuenta en la ponencia del ministro Genaro Góngora Pimentel, en ese entonces Presidente de la SCJN.

A lo largo de dos décadas de carrera judicial, Lobo Gutiérrez ha podido cursar más de 20 talleres y diplomados enfocados a la especialización de las materias administrativa, penal y constitucional. Gracias a que fungió como secretaria de Estudio y Cuenta del ministro Góngora Pimentel, pudo acceder a un programa de mejoramiento y capacitación.

En el caso de la licenciada Lobo , afirmó la ministra Margarita Luna Ramos, el pasado martes 8, en el marco de los festejos del Día Internacional de la Mujer, siempre llevó a cabo su labor con esmero, dedicación, empeño y profesionalismo .

Ubicada en la segunda Sala Superior del máximo tribunal de la República, a finales del 2009 presentó examen en el 12º concurso interno de oposición para la designación de jueces de Distrito en materia mixta, ante el Consejo de la Judicatura.

El 18 de febrero del 2010 fue publicada la lista de aprobados y allí apareció su nombre, pero fue hasta diciembre cuando comenzó su ciclo, como Juez de Distrito. Y es que los resultados -publicados en el Diario Oficial de la Federación- fueron impugnados por algunos de los participantes...

Después de presentar los exámenes, Lobo Domínguez obtuvo su nombramiento, el 10 de febrero del 2010. Tan sólo en ese año, una docena de secretarios de Estudio y Cuenta de la SCJN lograron colocarse como jueces y magistrados federales; casi todos en jurisdicciones de nueva creación.

De la Juez XII de Distrito en materia administrativa se seguirá informando, pues seguirá el desahogo del juicio de garantías promovido por el testigo de cargo que originó el drama de José Antonio Zúñiga y fue protagonista involuntario Presunto Culpable. El caso podría acabar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

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