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La importancia de hablar de dinero con la pareja
Hablar de dinero es en ocasiones difícil, más con la pareja. Por eso, al principio de nuestra relación mi esposa quería evitar el tema. La razón: en casa muchas de las peleas eran precisamente por cuestiones financieras. Yo, por otro lado, tuve la oportunidad de ver ambas caras de la moneda, porque viví lo que pasaba con mis padres y con mis abuelos.
El dinero, es cierto, puede traer mucha ansiedad. En Estados Unidos, una encuesta reveló que era la principal fuente de estrés para 57% de las personas (no he visto cifras en México, pero dada nuestra realidad económica, debe también ser un número importante). Eso hace que hablar de dinero no sea algo particularmente agradable, además de que puede convertirse en una plática emocional, no racional. Por eso también a veces las parejas esconden cosas del otro.
Sin embargo, los secretos en una relación también son la principal causa que genera tensiones y pérdida de confianza en una relación. Esto puede llevarla por un camino accidentado, que en la mayoría de las ocasiones termina en un fuerte rompimiento. Es algo que debemos evitar.
El dinero está relacionado con nuestro estilo de vida, nuestros proyectos y metas personales, nuestras prioridades. Todos los días tomamos decisiones de dinero: desde comprar un café hasta hacer un movimiento bancario. No podemos simplemente pretender que no existe.
Siempre he dicho que vivir en pareja es iniciar un proyecto de vida juntos. Por ello, los que están en una relación tienen que hablar con el otro acerca de lo que quieren en la vida, de lo que es importante para ellos. Esto necesaria e inevitablemente lleva a temas de dinero.
Por eso, aunque era incómodo para mi esposa, desde el principio insistí en hablar de este tema. Ambos sabemos los ingresos del hogar, compartimos cuentas bancarias y hacemos un presupuesto juntos. Nos ha funcionado muy bien, porque la confianza nunca se ha roto (aún cuando alguno de los dos ha llegado a gastar de más en ciertas cosas). En lugar de esconderlo, lo hablamos. Es más, antes de hacer cualquier compra grande, la platicamos. Siempre.
Hay personas que manejan su dinero de forma separada y eso está bien. Prefieren tener sus cuentas individuales y no podría estar más de acuerdo. Pero también tienen que hablar de dinero y llevar un presupuesto conjunto, que refleje las prioridades de ambos. Seguramente los ingresos de cada uno serán muy distintos y con eso el porcentaje de los gastos del hogar que cada quien llevará. Esto implica necesariamente hablarlo y ponerse de acuerdo. Se trata de ser honesto, transparente y trabajar en lo que mejor funciona para los dos. Una relación es un trabajo de equipo en todos los aspectos y el dinero no debe ser la excepción.
La misma encuesta que mencioné antes mostró que 68% de las personas en una relación comprometida ha trabajado con su pareja en el pago de sus deudas personales; 72% maneja cuentas compartidas, aunque buena parte de ellos también tiene cuentas personales. Lo más relevante es que prácticamente la mitad de las personas expuso que manejar las finanzas del hogar en conjunto y de acuerdo con su pareja las hace sentirse menos estresadas, más seguras en cuestiones financieras, lo cual incrementa la confianza en la relación.