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Control de precios de medicamentos, una provocación
Tal parece que al senador Ricardo Monreal le gusta provocar y generar ruido con iniciativas legislativas llamativas y vendibles, con sentido aparentemente social pero que en los hechos están basadas en sofismas, es decir razonamientos lógicos pero más bien retóricos e inaplicables.
Primero fue en noviembre con la iniciativa de ley para regular las comisiones bancarias que derivó en una gran preocupación para el sector financiero, y que de hecho en su momento derivó en un descalabro de la Bolsa Mexicana de Valores por el nerviosismo ante una posible desestabilización del sistema financiero. De hecho Monreal sigue empujando el tema con miras a hacerse notar para la próxima convención bancaria a fines de marzo en Acapulco. Pero lo que realmente consigue, consideran en el mismo Senado, es generar fuegos para apagarlos después y hacer sentir que le deben favores.
Algo parecido ha sucedido con una iniciativa que aparentemente busca controlar los precios de medicamentos, misma que ayer fue presentada por el líder de la bancada de Morena en la Cámara Alta yendo en contra, nos dicen, de todas las recomendaciones de sus colegas y sus mismos compañeros de partido.
En México ya vivimos en los años 70s y 80s etapas en que el gobierno impuso control de precios en productos básicos, pero ya sabemos que eso desincentiva la competencia y la oferta, derivando en escasez que después desencadena crisis económicas. No queremos regresar a eso porque ya sabemos que tardamos décadas en superar las consecuencias.
El documento del senador Monreal habla de conciliar las obligaciones que conlleva el derecho a la salud con las inversiones y ganancias de la industria proveedora de insumos para atender la salud, algo que es un debate internacional añejo y que a la fecha no ha encontrado respuesta pues implicaría un nuevo arreglo para la humanidad entera.
Plantea que la respuesta está en cambiar la forma en que se definen los precios máximos particularmente de los fármacos protegidos con patente y habla de una política de precios con enfoque social. Da ejemplos de otros países pero no deja claro cómo aterrizarlo aquí; simplemente plantea que la Secretaría de Economía se coordine con la Secretaría de Salud como si por decreto se puede definir una política de precios accesibles a medicamentos patentados.
Un trabajo más serio en la materia de compra de medicamentos que pretende dilucidar con mayor claridad cómo está el terreno para ubicar hacia dónde moverse y establecer medidas a futuro, es lo que se está trabajando desde la Comisión de Salud que lleva el senador Miguel Ángel Navarro.
En principio, según nos enteramos, se vienen una serie de comparecencias de las distintas autoridades del sector, desde el secretario de Salud Jorge Alcocer, hasta los titulares del IMSS, Germán Martínez; del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez, de Pemex y Sedena, así como foros con la industria y con el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI) que encabeza Juan Lozano. Ahí sí es probable que salgan estrategias más aterrizadas para mejorar el acceso de la atención en salud, incluidos los medicamentos a la mayoría de la población.
Constituyen ALPAR en La Habana
Del 3 al 5 de abril en La Habana, Cuba, se celebrará la conformación de la Asociación Latinoamericana de Profesionales en Asuntos Regulatorios (ALPAR), primera iniciativa en su tipo que surge en la región, conformada por extitulares de las agencias reguladoras sanitarias de América Latina, incluido Brasil (ANVISA), Chile (ISP), Argentina, Cuba (CECMED), Colombia (INVIMA) y México.
La ALPAR será presidida en su primer periodo por Julio Sánchez y Tépoz, extitular de Cofepris, quien recibirá la estafeta para buscar convertirse en el brazo latinoamericano de la Regulatory Affairs Professional Society (RAPS) con fuerza en Europa y Norteamérica.
Al mismo tiempo conformaron Aló ProCiencias, asociación académica internacional sin fines de lucro para formar y capacitar profesionales en buenas prácticas regulatorias.
Es algo importante porque significa un pilar que reafirme los avances alcanzados en prácticas regulatorias y de armonización en medicamentos y dispositivos médicos en nuestros países que a final de cuentas implican garantizar la protección de la salud de los habitantes, y también para no retroceder durante coyunturas como son los cambios de gobierno tal cual lo estamos viviendo hoy en día en México.
maribel.coronel@eleconomista.mx