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Opinión

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¡Aléjese del Cyber Monday!

No hay día más lejano para nuestras costumbres consumistas que este lunes en Estados Unidos.

La temporada de descuentos en Estados Unidos arrancaba formalmente el viernes posterior al Día de Acción de Gracias. Este año se adelantó producto de la recesión. Y el fenómeno se extiende hasta este lunes que es conocido como el Cyber Monday. El día en que las cadenas minoristas ofrecen descuentos atractivos en sus ventas por Internet.

La lejanía viene, primero, por cuestiones culturales. Acción de Gracias es una costumbre que no importamos como otras, por ejemplo, la Navidad.

En el calendario cívico estadounidense, esta fecha es incluso más importante que la Navidad porque, al ser un pueblo multiétnico, las festividades religiosas son muy vastas, pero Acción de Gracias es un evento patriótico.

Es uno de los mejores puentes del año en ese país y eso implica tiempo libre para comprar o viajar. Son además los últimos días previos a que en las zonas del norte se descomponga radicalmente el tiempo y empiecen las nevadas.

El Black Friday marca entonces ese banderazo de salida a varias semanas de ventas intensas que concluyen con la semana previa a Navidad donde, de hecho, se registran muy buenos resultados.

En México, el Día de Acción de Gracias es cuando se recibe el aguinaldo. Esta prestación sui generis de la economía mexicana provoca un fenómeno de enorme liquidez durante el último mes del año.

Y claro que los comerciantes no sienten presión alguna de ofertar sus productos si lo que hay en la calle es dinero.

Hay ofertas de meses sin intereses. Descuentos condicionados a más compras en los mismos comercios, los famosos puntos . Abundan los lanzamientos de productos nuevos o mejorados, pero las rebajas en los precios empiezan después de que se ha cumplido con el rito del regalo navideño.

El Black Friday mexicano es el 26 de diciembre, un día después de la Navidad, cuando ya vimos el horroroso suéter de cocolitos que nos regaló la tía en la cena de Nochebuena.

Durante diciembre se dan los ajustes laborales más importantes del año también. El sector fabril adelgaza su plantilla, porque baja su ritmo de producción, y el sector comercial despide a todo el personal temporal contratado para la temporada de fin de año.

En enero las ofertas aumentan porque el dinero escasea.

Y por lo que hace a las ventas por Internet en México es un mercado muy poco explorado. Son contados los sitios que ofrecen un buen servicio de ventas en línea.

Los supermercados, por ejemplo, que han intentado implementar este servicio están atorados en sus procedimientos. Se puede hacer una lista y una compra en su página, pero después hay que padecer 20 minutos por teléfono a la gentil señorita que habla para confirmar el pedido y dar la larga lista de los productos que no tienen. Al final se hace una tediosa compra telefónica.

Y son muchos los establecimientos que requieren confirmaciones telefónicas antes de poder completar el envío.

Hacen de Internet algo inútil.

Los sistemas de envío son un lastre para las ventas on line. Salvo las grandes cadenas con flotillas propias, los costos son elevados. Además de que los márgenes de disponibilidad del cliente en su domicilio son tan amplios que a nadie conviene tener que esperar ocho horas en casa para mostrar la tarjeta de crédito y firmar personalmente la nota de compra.

Y si ante tantas limitaciones del comercio en línea en México, alguien decide comprar artículos a través de las páginas de Estados Unidos para aprovechar las ofertas, más vale tener cuidado.

Además de los costos de envío, hay que atender las trabas aduanales, porque a pesar de que tenemos un Tratado de Libre Comercio de América del Norte, es muy larga la lista de artículos que tienen que pagar aranceles, incluso superiores a 100% de su valor.

Es mucha la ropa de diseñador que se vende en los grandes almacenes de Estados Unidos que, sin embargo, está hecha en China y esa mercancía paga impuestos de importación muy altos.

Hay que sumar el tema de las garantías, tiempos de entrega, tipo de cambio y claro la seguridad de muchos sitios para hacer las operaciones.

Así que, tal parece que no hay nada más lejano para nosotros en México que poder gozar de un auténtico Cyber Monday.

ecampos@eleconomista.com.mx

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