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La guerra lastra la economía de Irán mientras EU intensifica las sanciones
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, calificó el viernes las conversaciones con Al Thani de "creativas".
La guerra entre Irán y EU comenzó el 28 de febrero después de que fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron bombardeos contra objetivos iraníes.
Los dirigentes iraníes están reconociendo el impacto económico de la guerra con Estados Unidos, con el líder supremo instando al Gobierno a hacer frente a las dificultades y el presidente afirmando que el comercio exterior se redujo en un tercio debido a las sanciones y al bloqueo estadounidenses.
Sin embargo, Teherán no dio señales de retroceso el sábado, y se comprometió a resistir la presión, seguir por la vía diplomática y mantener lo que, según afirma, es su control sobre el estrecho de Ormuz, la vía navegable estratégica que otorga a Irán influencia gracias a su capacidad para perturbar los mercados energéticos mundiales.
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El Gobierno dijo en un comunicado difundido por los medios estatales que hacer frente a las presiones económicas provocadas por las sanciones y la guerra es una prioridad fundamental, lo que incluye frenar la inflación, gestionar los mercados, crear empleo, orientar la inversión hacia la producción nacional y reducir gradualmente la dependencia del dólar.
Seis meses después de que Estados Unidos e Israel iniciaran la guerra, las negociaciones se encuentran en un punto muerto y la Administración del presidente Donald Trump ha intensificado sus esfuerzos para castigar financieramente a Irán con lo que ha calificado como un "Día D económico".
SANCIONES AGRAVAN IMPACTO
Washington ha advertido a los países de que deben romper sus lazos comerciales con Teherán o se enfrentarán a sanciones secundarias, aunque el Departamento del Tesoro no ha penalizado aún a los principales socios comerciales de Irán, como China e India, lo que podría tener repercusiones para la economía estadounidense y mundial.
El Tesoro impuso sanciones al banco egipcio Banque Misr por mantener relaciones comerciales con Teherán, proponiendo una norma que impediría a las sucursales del banco en Emiratos Árabes Unidos realizar transacciones en dólares.
El Banco Central de Egipto afirmó que, junto al Ministerio de Relaciones Exteriores, están en contacto con funcionarios estadounidenses en relación con este asunto, y añadió que la medida se limita a las transacciones en dólares de Banque Misr en EAU con bancos corresponsales.
Banque Misr declaró más tarde en un comunicado que estaba analizando la notificación del Tesoro y añadió que su sucursal en EAU sigue prestando servicios bancarios a sus clientes de conformidad con las normas y procedimientos aplicables.
Estados Unidos también impuso sanciones contra una entidad con sede en Hong Kong y una persona vinculada al Banco Melli de Irán, según un aviso publicado en la página web del Tesoro.
Esta oleada de sanciones agrava el impacto de la guerra en la economía iraní, donde la inflación anual alcanzó el 66% el mes pasado.
El líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei —que no ha sido visto en público desde que resultó herido en el ataque inicial del 28 de febrero, en el que murió su padre y antiguo dirigente máximo, el ayatolá Ali Jamenei— instó al Gobierno a hacer frente a las dificultades económicas.
"Es necesario abordar con seriedad la cadena de retos económicos y de subsistencia, como la inflación, el desempleo, la gestión de los precios y el mercado de bienes y servicios", señaló una declaración escrita atribuida a Jamenei.
El presidente Masoud Pezeshkian declaró a los medios estatales que las exportaciones e importaciones iraníes se habían desplomado casi un 35% debido a las sanciones estadounidenses y al bloqueo naval de los puertos iraníes.
No obstante, señaló que Irán pudo vender unos 90 millones de barriles de petróleo durante el efímero memorándum de entendimiento que Estados Unidos e Irán firmaron en junio, cuando Washington permitió las ventas de petróleo iraní.
DIPLOMACIA Y DEFENSA
Mientras Estados Unidos se centra en su campaña de presión económica, otros han intentado reactivar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra.
El primer ministro de Qatar, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, se reunió el jueves con líderes iraníes en Teherán. Afirmó que durante la reunión destacó la importancia de volver a la situación prebélica, con un tráfico marítimo sin restricciones a través del estrecho de Ormuz.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, calificó el viernes las conversaciones con Al Thani de "creativas".
En un comunicado emitido el sábado, Irán afirmó que la diplomacia y la defensa eran "dos alas complementarias, coordinadas e inseparables" para proteger los intereses nacionales, la seguridad y la integridad territorial del país. Señaló que seguiría ambas vías de manera equilibrada.
Qatar —aliado de Estados Unidos y vecino de Irán— y Pakistán ayudaron a mediar en el memorándum de entendimiento de junio que condujo a un breve alto el fuego, antes de que las discrepancias sobre el estrecho lo hicieran fracasar. Antes de la guerra, por esa vía navegable circulaba el 20% del petróleo y del GNL del mundo.
Los mandos militares estadounidenses afirman que sus fuerzas han retirado del estrecho las minas marinas que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán había colocado hace meses.
Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que el estrecho de Ormuz está abierto, pero la Marina de la Guardia Revolucionaria declaró en un comunicado que tales afirmaciones "son una mentira evidente", reiterando que la vía marítima sigue cerrada a los buques sin permiso iraní.
Solo siete buques de mercancías atravesaron el estrecho el jueves, frente a los 17 del día anterior y por debajo de la media de los últimos 10 días, que es de 15, según datos preliminares de tráfico marítimo publicados el viernes.