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Dos días bajo los escombros: el relato de un sobreviviente del terremoto en Venezuela
Número oficial de fallecidos subió a 2,954, mientras que cifra no oficial de desaparecidos superó los 41,000
Juan Zapata se toca la cabeza en un hospital de campaña, instalado como parte de la coordinación del Departamento de Estado de Estados Unidos tras los terremotos del 24 de junio, en La Guaira, Venezuela.
LA GUAIRA, Venezuela.— Juan Zapata acababa de cenar en su departamento, ubicado en un quinto piso con vista al Caribe, y se disponía a ducharse cuando la fuerza de los dos terremotos que sacudieron la costa de Venezuela hace diez días lo lanzó al otro lado de la habitación.
Pasó dos días y siete horas atrapado entre los escombros, inmovilizado entre dos barras de acero, hasta que rescatistas civiles lograron sacarlo con vida.
"Justamente cuando me rescataron yo dije: 'es que estoy en el quinto piso' y me dicen: 'no, usted está en el sótano dos'. Yo no me imaginaba lo que me había ocurrido", relató Zapata desde un hospital de campaña instalado en el estado La Guaira por la organización humanitaria Samaritan's Purse.
El sobreviviente fue atendido inicialmente en el hospital público de La Guaira, la zona más golpeada por los sismos, y posteriormente acudió al hospital de campaña tras regresar a su edificio, Costa Brava, y encontrarlo completamente destruido.
Se recupera de varias costillas fracturadas, además de cortes y rasguños de gravedad. Tiene las pantorrillas vendadas y aún presenta dolor al respirar.
"Lo material se perdió, pero la salud es lo que Dios me daba", afirmó.
Zapata tampoco ha podido comunicarse con su hija, que vive en Estados Unidos, ni con su hermana en Canadá, pues perdió su teléfono durante el terremoto. Además, quedó sin documentos de identificación.
El sábado, el gobierno elevó la cifra oficial de fallecidos a 2,954 y aseguró que cerca de 30,000 funcionarios, junto con 3,281 rescatistas internacionales, participan en la atención de la emergencia.
Grupos de rescatistas mantienen las labores de búsqueda en La Guaira, zona cero de los sismos del 24 de junio.
Las autoridades también informaron que más de 16,000 personas quedaron sin hogar. Algunas permanecen en refugios oficiales y otras sobreviven en campamentos improvisados. En tanto, el conteo no oficial de desaparecidos supera las 41,000 personas.
El hospital de campaña, resultado de la coordinación entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y diversas organizaciones de ayuda, ha atendido hasta ahora a unos 400 pacientes, explicó su director médico, Peter Holz. Entre ellos se incluyen intervenciones quirúrgicas, que se prevé lleguen a casi 30 al cierre del sábado.
"Al principio todo gira en torno a los traumatismos causados por el terremoto; después tendremos visitas quirúrgicas de seguimiento", explicó Holz desde la farmacia del hospital, instalada en lo que normalmente funciona como un campo de béisbol.
El equipo, integrado por 100 personas de Samaritan's Purse, irá transfiriendo gradualmente sus operaciones al personal médico local, ya sea manteniendo actividades en el hospital de campaña o integrando su equipo y suministros a las clínicas de la región.
"Se convertirá en un centro de salud comunitario", señaló Holz. "Hay muchas historias tristes, pero también mucha esperanza en medio de todo esto".
Compromiso civil
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó las acusaciones de que su gobierno reaccionó con lentitud tras los terremotos, luego de varios días de críticas por la respuesta oficial.
El gobierno reiteró este sábado que la cifra oficial de fallecidos asciende a 2,954, mientras que cerca de 30,000 funcionarios y 3,281 rescatistas internacionales participan en las labores de emergencia.
Asimismo, sostuvo que más de 16,000 personas permanecen sin hogar. Sin embargo, el conteo no oficial de desaparecidos supera las 41,000 personas.
Desde que los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron la región el pasado 24 de junio, civiles, familiares de las víctimas, paramédicos voluntarios y brigadas internacionales de rescate han llegado a las zonas devastadas para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes.
Muchos de quienes trabajan entre los escombros, junto con organizaciones humanitarias, sostienen que la respuesta gubernamental fue lenta e insuficiente. Denuncian retrasos en la llegada de alimentos, medicamentos y maquinaria pesada indispensable para retirar los escombros durante las labores de búsqueda.
El Colegio de Ingenieros de Venezuela alertó la vulnerabilidad de estos edificios y la falta de información sobre la calidad de los estudios del suelo.
En el complejo habitacional Los Cocos, uno de los más afectados en La Guaira, un grupo de civiles encabezado por Alexander Delgado continuaba con las tareas de rescate —profesor de educación física— este sábado, nueve días después de haber llegado desde el estado Aragua.
Miguel Poleo se integró al equipo para buscar a su hijastra y a su familia. Hasta ahora, solo ha encontrado a su perro, muerto entre los escombros.
"No creo que ya estén vivos", dijo mientras descansaba tras retirar escombros de un túnel.
"La presidenta dijo que llegó gente rápida, pero no es así. Hemos recibido ayuda del mismo pueblo", aseguró.
Aunque militares participan en las labores de rescate, Poleo consideró que la presencia oficial sigue siendo insuficiente.
"La policía anda con una pistola, una ametralladora, como si aquí hubiéramos estado en una guerra. Necesitamos que vengan a trabajar", reclamó.
Tanto Poleo como Delgado afirmaron que permanecerán en la zona hasta recuperar a todas las víctimas.
Poleo, mecánico de profesión antes del desastre, dijo que busca darle a su esposa la oportunidad de sepultar a su hija y a sus nietos.
"Necesitamos conseguir los cuerpos", concluyó.